OPINIÓN Antonio Papell
Mazen retoma la iniciativa
El primer ministro palestino, Abu Mazen, está tomando esperanzadoras decisiones que, si fructifican, podrían contribuir a resolver el conflicto: consciente de que no hay solución posible en tanto perviva el terrorismo -la última oleada de atentados ha puesto al borde del abismo el nuevo plan de paz, la «Hoja de Ruta»-, ha emprendido una gran reestructuración del aparato de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina -ha colocado al frente de las principales responsabilidades a generales afines-, y ha comenzado negociaciones con los grupos armados de la «intifada de Al Aqsa»; de momento, Hamas ha insinuado que podría aceptar una tregua. Para llevar a cabo estos designios, Mazen necesita cierto apoyo y un relativo margen de confianza del gobierno israelí, que ha de ser el primer interesado en que el sector palestino moderado, del que Mazen es líder, se imponga al radical. Para que éste o cualquier otro plan de paz tenga posibilidades de fructificar, es necesario que se restablezca primero un clima de confianza, que cesen los atentados y los muertos, y que los negociadores tengan verdadera voluntad de superar el enfrentamiento.