El seísmo echa a la calle a miles de personas
Otro terremoto hunde varios edificios en Argel y sepulta a más víctimas
Varios edificios se hundieron en Zemmuri (70 kilómetros al este de Argel) y al menos 67 personas han resultado heridas tras el terremoto que sacudió ayer por la tarde Argel y sus alrededores.

Médicos de un hospital argelino atienden en la calle a las víctimas del nuevo terremoto
El fuerte seísmo podria ser una potente réplica -de 5,8 grados- del terremoto del día 21. En Argel, la gente se volvió a echar a la calle presa de pánico teniendo la sensación de que se ha tratado de un nuevo terremoto por la violencia que tuvo la sacudida. Muchos argelinos decidieron no dormir en sus casas. La mayor parte de los heridos se produjeron en la localidad de Bumerdés, la más afectada por el terremoto del pasado miércoles. El resto son vecinos de Zemmuri, epicentro de esta nueva sacudida. El Ministerio del Interior informó de que por ahora se desconocen otros daños, salvo el derrumbe de varias viviendas que ya habían resultado dañadas por el anterior seísmo y que estaban desalojadas. Según el Centro argelino de Astrofísica, la sacudida -que se sintió a las 18.15 hora local- tuvo una intensidad de 5,8 grados en la escala abierta de Richter, un grado menos que el terremoto del miércoles pasado. Sin embargo, según el Ministerio español de Fomento, el terremoto fue de una intensidad de 6,1 grados en la escala abierta de Richter y su epicentro se localizó a 42 kilómetros al noreste de la capital. La sacudida causó pánico sobre todo en ciertos edificios elevados cuyos residentes se precipitaron a las escaleras para bajar a la calle. En pocos segundos, las sirenas comenzaron a sonar en la capital argelina y la radio estatal pidió calma a los traumatizados ciudadanos. Varios corresponsales de prensa en la ciudad subrayaron que cientos de edificios, ya debilitados por el primer terremoto, corren el riesgo de derrumbarse en la capital. En la localidad de Reghaia se vino abajo estripitosamente un edificio de 15 pisos, que estaba deshabitado al haber sido desalojado tras el terremoto del día 21 por haber sufrido graves daños en las primeras plantas. En la capital argelina, donde se tambalearon los inmuebles, no se tiene noticia de víctimas y la población que ha salido a la calle parece decidida a volver a pasar la noche fuera, ya que se han provisto de mantas. La radio nacional argelina continua emitiendo mensajes en los que se pide a la población que mantenga la calma, pero a estas horas las calles y plazas de la capital siguen llenas de público que han abandonado sus viviendas presas del pánico. Es de esperar nuevas réplicas en las próximas horas.