OPINIÓN
Fiesta nacional con bandera USA
MUCHOS ciudadanos quedaron atónitos, cuando pudieron comprobar que las fuerzas armadas españolas que desfilaban ante los Reyes, en la mañana del 12 de octubre, no sólo llevaban la bandera española sino también otras cuantas banderas, y esencialmente las que comparten con la española y las tropas de España los riesgos de la etapa postbélica o de invasión iraquí. Banderas de Polonia, de Honduras, de El Salvador..., y por encima de todas ellas, la bandera estadounidense, desfilando en la fiesta nacional española, por el Paseo de la Castellana. ¿Faltaron, y se echó de menos, al Príncipe don Felipe, a unos cuantos presidentes de autonomías, al famoso cazabombardero europeo de muy infausta trayectoria, el eurofighter de tantísimos accidentes desde hace décadas de ensayos, o sobraron esas otras banderas, y en particular la estadounidense? Hay división de opinión, es natural. Pero a cualquiera se le ocurrirá que centrar toda la celebración de la fiesta nacional en la cruenta y complicada postguerra irakí no ha sido la mejor idea de las que ha podido tener el Gobierno de la nación, ni mucho menos. Y es doblemente erróneo cuando el desfile en cuestión lo preside la Familia Real y cuando son invitados ciudadanos y autoridades representantes de ideologías distintas a la del Gobierno. Es hasta elogiable que el principal dirigente de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, no se levantara al paso de la bandera estadounidense ni de ninguna otra bandera