Sin vuelta a casa

LASZLO BALOGH
Unos 20.000 soldados de Estados Unidos cuyo regreso de Irak estaba previsto para las próximas semanas tras un año de servicio tendrán que seguir en ese país árabe tres meses más, según anunció ayer el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld. La decisión da a los jefes militares estadounidenses una fuerza adicional, aunque sólo temporal, para afrontar el grave empeoramiento de la violencia en Irak, donde a los incidentes en el «triángulo suní» se ha sumado una insurrección de parte de la población chií del centro y sur del país.