El comisario Patten respaldará una solución que respete la integridad territorial de Rusia
La UE advierte a Putin de que el autoritarismo es inútil contra el terror
La Comisión Europea pide una solución política en Chechenia y se ofrece a proporcionar fondos
Los eurodiputados advirtieron ayer al presidente ruso, Vladimir Putin, de que el autoritarismo, los estados policiales, la pena de muerte, la centralización del poder en el Kremlin y la represión en general son tan inútiles contra el terrorismo como ha demostrado serlo la guerra preventiva. El Parlamento Europeo, que ya condenó las tesis de George W. Bush antes de la invasión de Irak, se mostró conmocionado por la masacre en la escuela de Beslán y, aunque aseguró no querer «dar lecciones» a Rusia, avanzó que no es tolerable usar la violencia contra la violencia. En la misma línea, el comisario de Asuntos exteriores, Chris Patten, parafraseó al fiscal general del Tribunal de Justicia de Israel, al señalar que «las democracias tienen que luchar con una mano atada a la espalda» porque «en el momento en que uno se comporta como el terrorista socava su autoridad moral». Fondos de la UE Patten anunció, asimismo, que la UE respaldará una solución política para Chechenia que respete la integridad territorial de Rusia. El reto de Moscú, dijo, «es establecer un liderazgo en la región en el que confíe la población, porque si no, no será duradero». «Estamos dispuestos a dar fondos al Cáucaso del norte en cuanto se restablezca la seguridad, pero eso depende de la voluntad política de Moscú. Espero que la Federación Rusa no concluya de la tragedia de Beslán que la solución es dar más poder al Kremlin porque, francamente, la historia no es muy halagüeña en ese sentido», añadió. En nombre del Consejo de Ministros de la UE, su presidente de turno, el holandés Bernard Bot, mostró su preocupación por el hecho de que los atentados han convencido a Moscú de continuar presentando el conflicto de Chechenia como una cuestión que afecta esencialmente a la lucha contra el terrorismo, cuando también existe un problema político detrás. «Nuestra posición constante es que, en la lucha contra el terrorismo, los derechos humanos deben ser respetados», manifestó. Y dado que las democracias sólo cuentan con una mano para luchar contra esta plaga, deben utilizar la que tienen con más fuerza, pero también «su boca para entablar el diálogo», indicó Bot.