La última revolución rusa

Comunistas rusos desfilan en Moscú
Los comunistas rusos celebraron ayer el 87 aniversario de la revolución bolchevique, por última vez en esta fecha pues el Kremlin ha decidido modificar esa fiesta, llamada ahora Día de la Concordia y la Reconciliación. El Partido Comunista movilizó por todo el país a unos 100.000 militantes y simpatizantes nostálgicos de la URSS para recordar la revolución de 1917 y denunciar al «régimen antipopular» acusado de «robar a la gente trabajadora sus últimas conquistas sociales». En Moscú, más de 10.000 personas se congregaron bajo banderas rojas junto al monumento de Lenin para marchar en columnas hasta el monumento de Marx, frente al teatro Bolshoi cerca de la Plaza Roja, y celebrar su mitin al son del himno soviético y la Internacional. Pero la codiciada Plaza Roja quedó reservada para veteranos de la II Guerra Mundial, dentro de la moda «patriótica» arrebatada por el Kremlin a los comunistas, para recordar el histórico desfile de 1941, cuando los soldados marcharon directamente al frente para defender Moscú de los nazis. Junto a consignas tradicionales, el lema de la página digital del PC: « Tovarisch (camarada), defiende tu Gran Fiesta Soviética». Y es que los tres partidos oficialistas que dominan la Duma rusa han decidido aprobar una ley que acabará para siempre con la antigua fiesta comunista del 7 de noviembre, que ya Borís Yeltsin transformó en 1996 en el Día de la Concordia y la Reconciliación. Ahora se celebrará el 4 de noviembre. Al escoger la nueva fecha, Putin parece haberse guiado por la religión, la iniciativa popular (las milicias) y el absolutismo, pues la liberación de Moscú fue prólogo de la entronización de la dinastía de los Romanov.