Sri Lanka prohíbe adoptar menores y el comisario Frattini propone acogidas temporales
La ONU vuelca sus esfuerzos para que los niños vuelvan al colegio
La tensión entre los gobiernos y los rebeldes de Aceh y Sri Lanka perjudica la ayuda internacional
La ONU hace grandes esfuerzos para permitir que cientos de miles de niños regresen en las próximas semanas a la escuela en las áreas afectadas por el terremoto en el sureste asiático, mientras se tratan de abrir las rutas para que la ayuda alimentaria llegue a la zona más devastada en Indonesia. Con ese fin cientos de toneladas de material educativo y para la construcción de escuelas provisionales llegarán a Indonesia, Sri Lanka y Maldivas, dijo ayer en Ginebra una portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). En Maldivas se espera que el sistema escolar pueda estar funcionando el 25 de enero, como está previsto, señaló la portavoz de Unicef, Wiviana Belmonte. Mil profesores muertos Sobre la situación educativa en Banda Aceh (norte de Sumatra), Belmonte dijo que las autoridades han informado que 1.100 profesores murieron en el maremoto, a pesar de lo cual la prioridad del Ministerio de Educación indonesio es abrir las escuelas el 1 de febrero. En Sri Lanka, el objetivo es que los niños retomen la vida escolar el día 20, mientras que en Tailandia se reanudaron las clases el martes. El Gobierno de Sri Lanka ha prohibido la adopción para prevenir el tráfico de menores, después de que la cadena de maremotos haya dejado huérfanos al menos a 400 niños y niñas, informó ayer la Autoridad Nacional de Protección de la Infancia (NCPA). «El Gobierno va a hacerse cargo a partir de ahora de todas las adopciones», dijo Harendra de Silva, jefe de la NCPA. Este organismo teme que una red de tráfico infantil haya comenzado a trabajar en el país, ya que varios niños tanto locales como extranjeros han desaparecido tras ser admitidos en hospitales por heridas leves causadas por los tsunamis. El pasado lunes el Ejército de Sri Lanka acusó a la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (LTTE) de secuestrar a los niños que han quedado huérfanos en áreas bajo control de los rebeldes, en el norte y este del país. Por su parte, el comisario europeo de Justicia e Interior, Franco Frattini, es partidario de crear un régimen jurídico que permita a familias europeas acoger de forma temporal en sus hogares a niños que hayan quedado huérfanos. «El asilo temporal garantizaría que los niños vuelvan a sus hogares», añadió. Amenazas tamiles Los tamiles también han amenazado con «serias consecuencias» si los militares no se retiran de los campos de refugiados y denuncian que se ha enviado muy poca ayuda a sus áreas, lo que es negado por el Gobierno. El coordinador en la región del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), Neill Wright, ha intervenido en la polémica opinando que «los militares son la vía equivocada para gestionar los campos», donde se agolpan los refugiados. Mientras, en la región indonesia de Aceh, el Gobierno de Yakarta y los separatistas del Movimiento Aceh libre (GAM) se acusan mutuamente de aprovechar el caos para perpetrar ataques. Nueva Dheli, que tuvo en la tragedia 16.000 muertos, rehusó de inmediato la ayuda internacional e incluso tendió la mano a Sri Lanka, Indonesia, Madivas y Tailandia.