La capital francesa ha sufrido en sólo diez días tres siniestros de similares consecuencias
Otro incendio en un edificio de París causa 15 muertos y 10 heridos
Tres muchachas que jugaban con fuego en el inmueble pudieron causar la tragedia
Un bombero evacúa del edificio parisino a uno de los heridos en el incendio de ayer
Tres muchachas, de edades comprendidas entre los 16 y los 18 años, han sido detenidas por la policía francesa por su presunta relación con el incendio provocado que causó 15 muertos y una decena de heridos graves la madrugada de ayer en un bloque de viviendas a las afueras de París. Las sospechosas fueron denunciadas a los agentes de la brigada criminal, encargados de la investigación del caso, por vecinos que las habían visto merodear por los buzones del portal, donde se originó el fuego. El siniestro, tercero con trágicas consecuencias registrado en el área metropolitana de París en diez días, se declaró hacia la una de la mañana en la entrada del edificio, una torre de 18 plantas en aparente buen estado con 112 apartamentos en los que viven cerca de 400 personas. Forma parte de una barriada de viviendas sociales perteneciente al municipio de L'Hay les Roses, una ciudad dormitorio de 30.000 habitantes al sur de París. El alcalde de la localidad, el socialista Patrick Sève, declaró que varios testigos afirmaron haber visto a un grupo de jóvenes jugar con fuego en el portal y prender los buzones. En los últimos tiempos se habían producido varios incendios de papeles en el ascensor y los contenedores de basuras. Las tres detenidas fueron vistas rondar por la entrada del edificio en la noche del sábado al domingo aunque nadie observó que fueran ellas las autoras de la fogata en los buzones. En función de informaciones policiales, el alcalde indicó que se trata de adolescentes residentes en el barrio. Dos de ellas viven en la misma torre siniestrada. Labor de los bomberos Patrick Sève denunció que los bomberos fueron recibidos con lanzamiento de objetos y que «eran apedreados mientras realizaban masajes cardíacos». Las gamberradas, la violencia urbana y la delincuencia juvenil son moneda corriente en los arrabales de París, sobre todo los fines de semana. Las llamas fueron extinguidas con relativa facilidad en un par de horas por los 160 bomberos movilizados, de los que dos resultaron levemente intoxicados por el humo. El fuego, muy violento y localizado, generó una intensa humareda que se propagó con extrema rapidez por el hueco de la escalera sin apenas afectar al interior de las viviendas. Las víctimas, entre las que figuran tres niños de una decena de años, perecieron por asfixia al abrir las puertas de sus casas e inhalar el humo. Los mandos de los bomberos subrayaron que los vecinos que se quedaron dentro de sus casas no sufrieron ningún daño y pudieron ser evacuados sin problemas una vez controlado el siniestro. Entre los rescatados figura una mujer, residente en el décimo piso, que dio a luz a un niño en una de las ambulancias. «Me despertó el olor del humo que llenaba mi cuarto. Miré por la ventana y vi llamas de dos a tres metros», relató un vecino del primer piso. «La gente gritaba y quería saltar. Nosotros nos encerramos en el interior. Los muertos, en su mayoría, son personas que salieron a la escalera».