El acuerdo multilateral reconoce a Pyongyang su derecho al uso civil de la energía nuclear
Corea del Norte promete abandonar su programa nuclear a cambio de ayudas
EE.UU. aplaude el compromiso pero pide cautela y verificar su cumplimiento
El Gobierno de Corea del Norte expresó su intención de desmantelar su programa nuclear y de adherirse lo antes posible al Tratado de No Proliferación, tras las conversaciones con China, Corea del Sur, EE.UU., Japón y Rusia, que le han reconocido el derecho al uso civil de la energía nuclear. Asimismo se comprometió a normalizar las relaciones diplomáticas con Washington, tras más de 20 años enfrentados. «Corea del Norte y Estados Unidos prometieron respetar mutuamente su soberanía, coexistir pacíficamente y normalizar sus relaciones de forma progresiva», indica el texto, firmado ayer por las seis partes que intervienen en las negociaciones. Según el acuerdo, los países en la negociación se comprometen a respetar el funcionamiento de un «reactor de agua ligera», según la declaración oficial, aunque la discusión sobre este punto se ha aplazado a posteriores conversaciones. Mientras tanto, los cinco países alimentarían la necesidad energética norcoreana aprovisionándole de petróleo y electricidad. Corea del Norte demanda ayuda en este sentido y garantías de seguridad antes de desmantelar su programa nuclear. Sin embargo, Washington y Tokio quieren verificar primero que las intenciones norcoreanas son reales. Por ello, se aplicará el principio de «compromiso por compromiso, acción por acción», según la agencia oficial. Así lo confirmó Bush que se mostró contento con el acuerdo pero advirtió que «deberemos verificar si se cumple». Por su parte el secretario general de la Oiea, Mohamed ElBaradei, ha manifestado su deseo de que el personal de la organización regrese a Corea del Norte - de donde fue expulsado en el 2003-. Acuerdo histórico Después de más de dos años de conversaciones y tres rondas sin acuerdo este documento conjunto es «el logro más significativo» del diálogo a seis bandas, según declaró Wu Dawei, el viceministro chino de Exteriores y anfitrión del diálogo. En él se cumplen las expectativas de Pyongyang de que se considere su derecho al uso de la energía nuclear con fines pacíficos, además de ayuda energética y garantías de seguridad territorial. Y el deseo de EE.UU. del cese del programa nuclear norcoreano.