| Crónica | Visita a la aldea cristiana de Palestina |
Con Hamás en el Gobierno se acabó la cerveza con alcohol
En Taibe, la única aldea exclusivamente cristiana de todos los territorios palestinos, una fábrica de cerveza trata de salir adelante, pese a la prohibición m
La aldea de Taibe, que en árabe significa deliciosa, es la única localidad exclusivamente cristiana de todos los territorios palestinos. En tiempos bíblicos denominada Efraim, se dice de ella que fue el lugar al que se dirigió Jesucristo con sus discípulos antes de ser crucificado. Taibe, donde habitan católicos romanos, griegos ortodoxos y católicos griegos, es famosa por tener la única fábrica de cerveza palestina, Taibe Beer, establecida por la familia Juri en 1994, un año después de los Acuerdos de Oslo. Nadim Juri, director general de la fábrica, asegura que no se siente preocupado en absoluto por la victoria de Hamás en las elecciones del pasado 25 de enero. Más bien «son ellos los que deben preocuparse. Tienen que garantizar que continúen las ayudas financieras a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para pagar a la policía, a los profesores, en definitiva, a todos los funcionarios, y si no lo hacen se verán envueltos en serios problemas». No obstante, es un hecho irrefutable que los resultados electorales en Palestina han afectado de manera directa a su negocio. Por lo pronto, el nuevo proyecto de su empresa, la producción de cervezas sin alcohol, se ha visto acelerado. «¿Qué podemos hacer si el 98% de la población es musulmana?». La decisión de crear una nueva cerveza sin alcohol se ve supeditada en gran medida a la islamización de la sociedad palestina. «Antes vendíamos en Naplusa y en Gaza y ahora no podemos. Sólo las comercializamos en ciudades cristianas». Desde el principio de la Intifada, en septiembre del año 2000, los radicales han reducido considerablemente sus ganancias. «La gente de Hamás se propuso secar Gaza de alcohol y lo consiguieron. Quemaron la casa de uno de nuestros distribuidores y desde entonces no mandamos una sola caja de cerveza a Gaza», explica Nadim Juri. Aun así, este empresario no ve afectado su negocio con el nuevo Gobierno porque está convencido de que el Estado Palestino nacerá a partir de industrias como la suya. «Debemos animar a otros palestinos a regresar e invertir en su país. Esa es la verdadera solución y Hamás se dará cuenta de ello». A pesar de las limitaciones a las que tiene que hacer frente, Juri, como otros muchos palestinos cristianos, estima que hay que dar una oportunidad a Hamás porque a veces los extremismos tienen la solución. «(El primer ministro israelí Menajem) Begin devolvió el Sinaí a los egipcios, (el primer ministro israelí Ariel) Sharón entregó Gaza y quizás Hamás nos libere algún día de la ocupación». De los 500 votos de Taibe en las elecciones, todos ellos cristianos, veintidós fueron para Hamás, porque «la gente está cansada del caos, de la corrupción, pero sobre todo de la ocupación. Queremos ser libres y ese es nuestro sueño».