El Senado de EE.UU. aprueba la versión final de la Ley Patriótica
El Senado estadounidense aprobó de forma abrumadora renovar la polémica Ley Patriótica, la principal herramienta en la lucha contra el terrorismo según la Casa Blanca. El resultado de la votación, por 89 votos contra 10, es una importante victoria para George W. Bush, en un momento en el que todavía resuenan los ecos de su criticado programa de espionaje doméstico y es criticado por su respuesta ante el huracán Katrina . Tras el voto en el Senado el jueves por la tarde, la ley -dictada por Bush tras el 11-S- pasará al Congreso y, tras su visto bueno, quedará lista para que Bush la firme la semana próxima, antes del 10 de marzo, fecha en la que expiraba. La extensión de este paquete de medidas acabó con uno de los mayores dolores de cabeza del presidente, quien ha movido los hilos en el Capitolio para que se renovara esa norma. Para ello, ha cedido en algunos puntos y los legisladores han podido introducir algunas enmiendas que, aunque menores, garantizan un mayor respeto a las libertades civiles de los ciudadanos. Una de las disposiciones más controvertidas -que sigue en la ley- es la que permite acceder a los servicios de inteligencia a los ficheros de las bibliotecas públicas. Según Bush, el texto aprobado permitirá a las fuerzas de seguridad de Estados Unidos «continuar usando las mismas herramientas contra los terroristas que las utilizadas frente a los narcotraficantes y otros criminales, mientras se salvaguardan las libertades civiles de los estadounidenses». Por su parte, el líder de la minoría demócrata en la Cámara Alta, Harry Reid, recalcó que la aprobación no supone «un cheque en blanco para el presidente». «Lo que hemos hecho es lograr una ley mejor», añadió. Mientras, el sindicato por los Derechos Civiles de los Estadounidenses expresó su «desencanto» por la votación, llevada a cabo «sin haber incluido reformas de sentido común para poner la ley en línea con la Constitución».