Diario de León

Al Maliki asegura que su gobierno no se apoyará en bases comunales, étnicas o sectarias

Irak ya tiene primer ministro tras cuatro meses de vacío político Jawad al Maliki: un político autoritario y duro El Rey de Marruecos pone en libertad a todos los presos saharauis Mueren cuatro soldados en Afganistán

El kurdo Yalal Talabani fue reelegido presidente del país por el nuevo Parlamento

Talabani felicita al primer ministro Al Maliki durante la sesión del nuevo Parlamento iraquí

Talabani felicita al primer ministro Al Maliki durante la sesión del nuevo Parlamento iraquí

Publicado por
Kamal Taha David Alvarado - bagdad servicio especial | rabat
León

Creado:

Actualizado:

Después de cuatro meses de negociaciones, este sábado, en menos de tres horas, los líderes iraquíes se pusieron de acuerdo para elegir a los principales cargos del país -el presidente, el primer ministro y el presidente del Parlamento-y dotarse de un nuevo gobierno. El presidente Jalal Talabani fue reelegido y, por su parte, pidió al chií Jawad Al-Maliki, del bloque mayoritario en el Parlamento elegido en las elecciones legislativas de hace cuatro meses, que forme el Ejecutivo. «Decidimos por unanimidad encargar al hermano Jawad Al-Maliki que ocupe la cabeza del gobierno y pensamos que tiene todas las cualidades requeridas para ser el jefe del Ejecutivo», declaró Talabani inmediatamente después de su reelección. El anuncio pone fin a cuatro meses de discusiones y de equilibrismo político para compaginar los deseos y exigencias de los diferentes grupos étnicos y confesionales de un Irak donde la violencia aumenta día a día. Además del primer ministro, Talabani anunció los nombres de los dos vicepresidente del país, el chií Adel Abdel Mehdi y el sunita Tarek al-Hachemi, también nombrados este sábado, después de ser designados por los diputados reunidos en Bagdad. Los parlamentarios eligieron, asimismo, al presidente de la Asamblea, cargo que recayó en el suní Mahmud Machhadani. El nuevo primer ministro designado, el chií Yauad Al Maliki, miembro de la Alianza Unida Iraquí (AUI), la mayor fuerza parlamentaria, tendrá que enfrentarse ahora a la dura tarea de nombrar a los miembros del próximo gobierno. En sus primeras declaraciones tras su nominación y antes de que comenzara la sesión parlamentaria aseguró que su gobierno no se levantará sobre bases comunales, étnicas o sectarias. Al Maliki precisó que el nuevo Irak se fundamentará en «una fraternidad real entre todos los grupos». Jawad al Maliki, el recién nombrado primer ministro iraquí, es un político con fama de duro y enérgico al imponer su férrea autoridad. Es el exacto contrario de su antecesor, Ibrahim al Yafari y su apariencia de intelectual, tranquilo y equilibrado. Con sus fuertes denuncias de la violencia antichií, Al Maliki -de aspecto occiden-tal, pero con una corta barba chií- logró imponerse no sólo como número dos del partido Dawa (el Llamamiento), dirigido por Yafari, sino dentro de la agrupación chií confesional AUI, en la que representa el ala dura. Antes de abandonar el país hacia el exilio tras ser condenado a muerte por el régimen de Sadam -tiempo en el que que cambió su ver-dadero nombre, Nuri Kamel, por el actual- trabajó como funcionario del Ministerio de Educación en su ciudad natal. A primera hora de la tarde de ayer, a través de un comunicado oficial, se conocía la voluntad del rey de Marruecos, Mohamed VI, de liberar a los prisioneros saharauis, 48 en total. Si bien se incluyen dentro de la gracia real algunos reos de derecho común, la mayoría de los afectados por la amnistía fueron detenidos con motivo de las manifestaciones independentistas que tuvieron lugar en el Sáhara Occidental en mayo del 2005. En aquel momento, en un am-biente que algunos llegaron a calificar como de intifada, las fuerzas del orden marroquíes aprehendieron a varios conocidos militantes por la autodeterminación de la antigua colonia española. Estos, tras unos controvertidos procesos judiciales en los que los abogados de la defensa argumentaron «falta de garantías», fueron condenados a penas variables por «constitución de banda criminal con vistas a cometer actos de sabotaje y de violencia contra funcionarios públicos en acto de servicio». El 25 de mar-zo, con ocasión de una visita a las que Marruecos considera como sus «provincias del sur», Mohamed VI indultó también a 216 presos, 30 de ellos activistas saharauis. Máxima interlocutora La decisión del indulto ha sido tomada por Mohamed VI tras las presiones del Consejo Real para Asuntos Saharauis (Corcas), institución creada hace apenas un mes por el propio monarca alauí y que se ha erigido en la máxima interlocutora marroquí para cuestiones del Sáhara. Para la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFPDS), la decisión se debe a la acción de oenegés tales como Amnistía Internacional (AI) o Human Rights Watch (HRW), que no han cesado de denunciar las violaciones de los derechos humanos por parte de Marruecos. A pesar de estas interpretaciones, a nadie escapa, sin embargo, que el anuncio de la gracia real sucede a la presentación, el viernes en Nueva York, del informe del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, sobre el dosier sobre el Sáhara Occidental. Entre sus recomendaciones, Annan apelaba al diálogo directo entre las partes en litigio, notablemente entre las autoridades de Rabat y el propio Frente Polisario. Cuatro soldados de nacionalidad canadienses resultaron muertos ayer al explotar una bomba contra el vehículo blindado en el que viajaban en las cercanías de Kandahar, en Afganistán. El ataque se produjo cuando las fuerzas canadienses patrullaban la localidad de Gomboth, a unos 40 kilómetros al norte de Kandahar. Tres de los soldados murieron en el acto, mientras que un cuarto pudo ser llevado al hospital, donde expiró poco más tarde.

tracking