LAS POSTURAS ANTE LA CRISIS
Las potencias están divididas
El contenido del informe del OIEA fue recibido con preocupación en todo el mundo, pero los países que integran el Consejo de Seguridad no se ponen de acuerdo sobre cuáles tendrían que ser los siguientes pasos. Estados Unidos Washington quiere acción. Lo dijo ayer el embajador norteamericano ante las Naciones Unidas, John Bolton: «Creo que está claro que Irán no ha hecho nada para cumplir con las resoluciones de la OIEA. Estados Unidos está preparado para tomar acción y debería ser una resolución bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU, que tiene carácter obligatorio», afirmó. El Capítulo VII abre el camino para la imposición de sanciones políticas y económicas, y también la acción militar. Gran Bretaña Londres pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU que aumente su presión sobre Irán para asegurarse de que su programa nuclear no representa una amenaza para la paz y la seguridad, dijo el ministro de Exteriores, Jack Straw. Francia París todavía confía en la diplomacia. «El informe sobre Irán es preocupante, pero la puerta de la negociación no está cerrada», declaró el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste Blazy. Rusia El Gobierno ruso, que se debate entre las presiones de Estados Unidos y los sabrosos acuerdos comerciales que tiene con Teherán, declaró que estudiará con lupa el informe. Es decir, no se pronunció. China El principal aliado de Irán en el Consejo no quiere ni oír hablar del Capítulo VII. Ayer no se pronunció. Alemania No es miembro permanente del Consejo de Seguridad, pero ha sido un miembro importante de las negociaciones. Prepara junto a Washington, Londres y París el proyecto de resolución.