Diario de León

La mayoría opina que nada o poco se ha avanzado para eliminar el riesgo de atentados | Análisis | Trama terrorista |

Los británicos, igual de inseguros y más vigilados a dos años del 7-J La banda médica de Cambridge Scotland Yard estudió recluir a la familia real

Desde los ataques del 2005, el odio contra la comunidad musulmana se ha incrementado

El incremento de policía británica no ha supuesto una mayor seguridad

El incremento de policía británica no ha supuesto una mayor seguridad

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Imanol Allende Angela Rodicio - corresponsal | londres
León

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La sociedad británica vivirá hoy el segundo aniversario del 7-J, el peor atentado terrorista sufrido en Londres desde la Segunda Guerra Mundial, con la conformidad e impotencia de saber que nada ha cambiado y que la amenaza continuará presente por mucho tiempo. Tal fecha como hoy en el 2005 cuatro suicidas hicieron estallar cuatro bombas en el metro y un autobús de Londres causando la muerte de 52 personas. Para la mayoría de los británicos, desde aquella fecha sangrienta del 7-J nada o poco se ha avanzando para eliminar el riesgo y el temor a otros atentados, según una encuestados realizada ayer por la mañana en un magazine de Radio 4 de la BBC. El ejemplo más evidente está en los atentados fallidos de la semana pasada en Londres y en Glasgow. Los encuestados destacan que en los últimos dos años se ha tenido por un lado la sensación de que los cuerpos de seguridad están actuando de una manera positiva, pero por otro, y como consecuencia, la sensación de estar siempre vigilados. Unas 4,2 millones de cámaras cubren todo el país, una por cada catorce británicos. Un individuo puede ser captado hasta 300 veces por día. Lo bueno, es que gracias a un software de reconocimiento de matrículas captadas por esas cámaras, la policía pudo seguir el recorrido de uno de los coche bomba de la pasada semana desde el inicio de su viaje desde Escocia hasta el lugar de su colocación. Bajo sospechaOtra situación que se ha creado desde el 7-J es la división de la sociedad blanca británica de la musulmana. Los 1,6 millones de musulmanes que viven en el Reino Unido son vistos con sospecha por sus vecinos. Como ejemplo el brote de violencia racial que ha vivido Glasgow en los últimos días, contabilizándose más de 50 ataques a intereses musulmanes. Todo un fracaso de la política reconciliadora de anteriores gobiernos. Los británicos hoy más que nunca ven a los musulmanes como enemigos y a sus mezquitas y a sus imanes como los instigadores del odio contra ellos. Sólo un 8% de los imanes que instruyen desde las mezquitas británicas han nacido en el Reino Unido y sólo el 6% habla inglés como su idioma materno. Y otro dato preocupante, el 45% de los imanes han estado en el país menos de cinco años. El primer ministro Gordon Brown advertía ayer sobre la inseguridad que vivirá el país este verano. «En lugares concurridos y en los aeropuertos, la gente tendrá que aceptar que la seguridad será más intensa », indicaba Brown. En los años treinta el Komintern, la internacional comunista, reclutó en la Universidad de Cambridge a estudiantes filo marxistas, con el fin de minar a Occidente. En los cincuenta, dos fueron descubiertos: Maclean y Burgess, luego lo serían Philby y Blunt, asesor artístico de la reina de Inglaterra. Hasta el día de hoy se especula con la existencia de otro, el famoso quinto hombre, que sería nada menos que un alto cargo de la CIA en Washington. El tema de la última película de Robert de Niro. En los últimos años, también en Cambridge, cuatro estudiantes de Medicina, uno de origen iraquí, Bilal Abdulá; otro palestino de Jordania, Mohamed Asha; de Pakistán Mohamed Haneef, y el indio Sabil Ahmed, que luego reclutaría a su hermano Jalid, han organizado una célula dormida de Al Qaida. El presunto «cerebro» sería Bilal, el iraquí, nacido en el Reino Unido en 1979 porque su padre, Talal, también médico, decidió huir de Sadam Huseín y abrir una clínica privada especializada en el tratamiento de dolencias reumáticas. Luego volvió a Bagdad. Y de allí tuvo que huir hace dos años porque, siendo él suní, fue amenazado de muerte por los chiíes de Moqtada al Sadr. El mejor amigo de Bilal fue secuestrado, torturado, y asesinado por una milicia chií y él volvió también a Londres. Con pasaporte británico, y alto poder adquisitivo, nunca llegó a despertar sospechas. Los amigos se mantuvieron en contacto. Sobre todo por e-mail, discutían cómo hacer bombas y vengar las afrentas de Occidente a Irak, a los palestinos,al mundo islámico en general. El inspirador de la banda de Philby era Stalin; la de Bilal, Abu Musab al Zarqawi. Unos tenían como modelo el comunismo; estos a Osama Bin Laden.El todoterreno que Bilal Abdulá y Sabil Ahmed condujeron hasta el aeropuerto de Glasgow no estalló porque les falló la jeringa que usaron como parte del mecanismo detonador. Algo falla también en nuestro mundo para que puedan ocurrir episodios como este. Scotland Yard llegó a plantearse recluir a la Familia Real británica en sus palacios tras los atentados fallidos de Londres y Glasgow (Escocia) de la semana pasada, reveló el vespertino «Evening Standard». La Policía discutió la aplicación del nivel máximo de seguridad en torno a la reina Isabel II y el resto de la realeza después de que el pasado viernes se desactivasen dos coches-bomba en pleno centro de Londres y al día siguiente dos hombres estrellaran un coche contra el aeropuerto de Glasgow (Escocia). El nivel máximo de seguridad significa «que todos los miembros de la Familia Real son literalmente encerrados en sus alojamientos», dijo al diario una fuente de los servicios de seguridad. También se ha incrementado la seguridad en torno a miembros de segundo rango de la realeza ante el temor de que pudieran ser objetivos de la red terrorista Al Qaeda.

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