| Crónica | Elecciones en Estados Unidos |
Unos pocos deciden el vencedor
Las encuestas apuntan a unos resultados muy ajustados entre los candidatos en una docena de estados entre los que están el «triángulo maldito» de Ohio, Pensilvania y Florida

McCain tiene de su lado 227 votos frente a los 212 de Obama
Los candidatos a la Casa Blanca han gastado cientos de millones de dólares en propaganda por el país, pero se lo podían haber ahorrado: la batalla estará ceñida a sólo un puñado de estados, básicamente los mismos que hace cuatro años. Así lo indican las encuestas, que apuntan a unos resultados muy ajustados entre los candidatos en una docena de estados, conocidos como los «bisagra» y entre los que están, como en las últimas dos elecciones, el «triángulo maldito» de Ohio, Pensilvania y Florida. A ellos se les suman tres estados del Oeste (Colorado, Nevada y Nuevo México), y tres del norte (Michigan y, en menor medida, Wisconsin y Minesota), además de Nuevo Hampshire y Virginia, en el este, y Misuri, en el centro. El mapa electoral y las inclinaciones de cada estado son importantes por el peculiar sistema electoral estadounidense, que adjudica una serie de votos electorales a cada estado, según su tamaño y población. Salvo contadas excepciones, el ganador en cada uno se lleva la totalidad de los votos del estado y para lograr la Presidencia son necesarios al menos 270. Estados bisagra Este año, los candidatos partían con la idea de ampliar los estados «bisagra» y tratar de erosionar el apoyo a su rival en diversos estados tradicionalmente demócratas o republicanos. El candidato republicano, John McCain, aspiraba a competir contra el demócrata, Barack Obama, en California, y el senador por Illinois pretendía disputar la hegemonía republicana en Georgia, por ejemplo. Esas aspiraciones se han quedado en poco más que eso. Obama suspendió su publicidad recientemente en Georgia y los analistas consideran que acabará haciendo lo mismo en Carolina del Norte. Según el analista Larry Sabato, de la Universidad de Virginia, en la actualidad McCain tiene de su lado, con un margen más o menos sólido, 227 votos electorales, frente a 212 de Obama. «Tras gastos de cientos de millones de dólares, todos los polémicos acontecimientos de los últimos cuatro años y una campaña maratoniana de dos años, es posible que el mapa electoral no se vea alterado radicalmente», sostiene el analista en su informe «Crystal Ball». 42 por el mismo partido Según explica Sabato, «estamos bastante seguros de que al menos 42 estados se inclinarán por el mismo partido que eligieron en 2004, y no nos sorprendería si ese número supera los 45», del total de 50 que hay en EE.UU. Los expertos consideran que, dadas las tendencias que se detectan en las encuestas, es previsible por el momento que McCain se haga con Misuri y Carolina del Norte, Indiana y Florida. Por ahora, Obama parece encarado a acabarse llevando Minesota, Iowa, Nuevo México y Wisconsin. Lo cual deja siete estados, a juicio de Sabato, como las auténticas «bisagras»: Colorado, Michigan, Nuevo Hampshire, Nevada, Ohio, Pensilvania y Virginia, que suman 89 votos electorales. Obama ha pasado los últimos días en Colorado y Nevada, dos estados clave en toen su estrategia. Ambos respaldaron a Bush en 2004 por un escaso margen, pero en particular Colorado se ha inclinado gradualmente hacia los demócratas en los últimos años, arrastrado por su importante comunidad latina y el crecimiento de su población de clase media alta urbana Para McCain es muy importante no perder estados como Virginia, tradicionalmente republicano.