El presidente electo espera «un informe de empleo sobrecogedor»
Obama presenta un plan contra la crisis a su llegada a Washington
Richardson, tras su dimisión, asegura que no ha hecho «nada deshonesto»

El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama saluda a varios seguidores tras reunirse con Pe
washington
El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, presentó ayer al Congreso un plan de estímulo que podría acercarse a 800.000 millones de dólares en dos años, destinado a afrontar la situación «extraordinaria» que vive su país.
Olvidado ya el sol navideño de sus vacaciones en Hawai, Obama dedicó su primer día como residente permanente en Washington a la que ha calificado como su prioridad absoluta: sacar adelante un plan de estímulo fiscal que evite que el desempleo estadounidense llegue a los dos dígitos.
Tras despedir en el hotel Hay-Adams, donde está hospedado temporalmente, a sus hijas Malia y Sasha, que ayer iniciaron las clases en su nueva escuela, Obama se dirigió al Congreso, que tiene la clave del éxito de su plan.
«Tenemos por delante de nosotros un desafío económico extraordinario. Esperamos un informe de empleo sobrecogedor a finales de esta semana», dijo el presidente electo al llegar al Capitolio, donde se reunió con los principales legisladores demócratas y republicanos.
Por su parte, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, aseguró ayer que ni él, ni su equipo han hecho «nada deshonesto».
Richardson renunció el domingo a su designación como secretario de Comercio en el equipo de Gobierno del presidente electo de EE.UU., Barack Obama, a raíz de una investigación que podría implicarle en un caso de trato de favor a la compañía CDR Financial Products. El gobernador insistió ayer en una rueda de prensa en su inocencia y aseguró que si ha tomado esta decisión es por el retraso que la investigación hubiera causado para su incorporación al cargo.