La senadora demócrata obtuvo el respaldo casi unánime de sus compañeros
Una comisión del Senado respalda a Clinton como secretaria de Estado
Este paso allana el camino para su confirmación por el pleno de la Cámara Alta

Clinton toma asiento durante la audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores de
efe | washington
El Comité de Asuntos Exteriores del Senado de EE.UU. votó ayer a favor del nombramiento de Hillary Clinton como próxima secretaria de Estado, lo que allana el camino para su confirmación en el cargo por el pleno de la Cámara Alta.
La senadora demócrata por Nueva York obtuvo el respaldo casi unánime de sus compañeros, con 16 votos a favor y uno en contra.
El único integrante del comité que votó en contra fue el republicano David Vitter, quien junto con otros colegas conservadores ha expresado su preocupación por el posible conflicto de intereses derivado de las actividades filantrópicas de la fundación de Bill Clinton.
Hillary Clinton compareció el martes ante el citado comité, donde prometió que, de ser elegida secretaria de Estado, inaugurará un nuevo curso en la política exterior guiado por la diplomacia y el pragmatismo, en el que el país recurrirá a la fuerza sólo como «último recurso».
Su marido, cuestionado
En la audiencia de confirmación, Richard Lugar, el republicano de mayor rango en el Comité de Exteriores, cuestionó las actividades filantrópicas del ex presidente Clinton, uno de los pocos asuntos contenciosos en el proceso de confirmación de la senadora. «El problema es que los gobiernos y entidades extranjeras pueden ver la Fundación Clinton como una forma de obtener favores de la secretaria de Estado», dijo durante su testimonio Lugar, quien pidió mayor «transparencia» a la fundación.
Lugar defendió de todos modos las credenciales de Hillary para liderar la diplomacia estadounidense.
La senadora demócrata insistió el martes en la necesidad de construir un mundo con «más socios y menos adversarios» y expresó su interés en colaborar con Rusia y China y su intención de tender la mano a viejos aliados como Europa, India, Japón y Corea del Sur. Destacó que EE.UU. no puede resolver por sí solo los problemas más acuciantes del planeta, pero insistió en que «el resto del mundo tampoco puede solucionarlos sin América».