El Gobierno de Islandia cae víctima del colapso de su economía

Fotografía de archivo del primer ministro de Islandia, Geir H. Haarde
efe | copenhague
El Gobierno de Islandia cayó ayer víctima de la crisis económica que ha colapsado la economía de Islandia y de las protestas populares, que se intensificaron en la última semanas.
Desde el estallido de la crisis en octubre, cuando el derrumbe de la banca obligó al Gobierno de conservadores y socialdemócratas a nacionalizarla, el primer ministro, el conservador Geir H. Haarde, se había negado a dejar el cargo para no agravar más la situación.
Pero el inesperado cese el domingo del ministro de Economía, el socialdemócrata Björgvin Sigurdsson, asumiendo responsabilidades, y las disputas en la coalición precipitaron ayer la dimisión en bloque del Gobierno.
Haarde, que pretendía mantener el pacto hasta las elecciones anticipadas del 9 de mayo, rechazó acceder a las demandas de la alianza socialdemócrata, fundamentalmente a dejar el puesto a su socio en la coalición, que reclamaba la jefatura de Gobierno para la ministra de Asuntos Sociales, Jóhanna Sigurdardóttir.
Y eso que Haarde, que no se presentará a la reelección por padecer un tumor, ofreció su cabeza proponiendo ceder el cargo a otra conservadora.
El «divorcio» en la coalición surgida de las elecciones de mayo del 2007 y que Haarde oficializará presentando su renuncia al presidente, Olafur Ragnar Grimson, deja al país en la incertidumbre.
Haarde se reunirá con todos los líderes políticos y ya se ha postulado a favor de un gobierno de unidad nacional, pero encabezado por su partido como ganador de los últimos comicios.
La caída de Haarde y su equipo supone un triunfo para los miles de islandeses que desde hace meses llevan protestando contra un Gobierno que se había negado a asumir responsabilidades ante la peor crisis en la historia reciente de esta isla de 310.000 habitantes y que en el 2006 encabezaba la lista de países desarrollados de la ONU.