Y además
Lula no será candidato pese a la enfermedad de su sucesora
A pesar de que la candidata a sucederlo está dando una dura batalla contra el cáncer, el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, afirmó ayer que no disputará un tercer mandato en el 2010, como proponen seguidores y aliados suyos en el Parlamento. «Yo no discuto esa hipótesis, primero porque no existe un tercer mandato y segundo porque Dilma está bien», afirmó el mandatario en China, aludiendo al estado de salud de Dilma Rousseff, ministra jefa de la Casa Civil, elegida por él como la persona mejor preparada para ser candidata en los comicios del próximo año.
Rousseff anunció en abril que en un examen le detectaron un linfoma en la axila que le fue extirpado completamente. No obstante, los médicos le recomendaron someterse a un tratamiento de quimioterapia y corticoides y la dirigente aceptó sin prescindir de su agitada agenda. Los especialistas sostienen que en el estadio en que se encuentra enfermedad de Rousseff hay un 90% de posibilidades de curarse.
Sin embargo, el martes de madrugada, tras una segunda sesión de quimioterapia, la ministra comenzó a sentir un fuerte dolor en las piernas que no respondía a analgésicos y debió ser trasladada en avión desde Brasilia a San Pablo, donde está el equipo que la atiende en el Hospital Sirio-Libanés de esa ciudad. Allí recibió calmantes, permaneció ingresada durante algunas horas y fue dada de alta. Lula explicó en Pekín que los dolores que sufrió Rousseff «son consecuencia de la quimioterapia», pero que no se trata de un problema que le impida participar en la disputa electoral. | efe