Diario de León

Reportaje | CARMEN POSTIGO

Italia apoya a Berlusconi

Opinan que las últimas fotografías pertenecen a su vida privada

Berlusconi, en la grabación de un programa

Berlusconi, en la grabación de un programa

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«Concierne al ámbito de su intimidad». Así zanjan muchos italianos los escándalos protagonizados en las últimas semanas por Berlusconi. Así lo sostiene también Alessandro Cerruti, empresario de 58 años, que acaba de depositar su voto para las elecciones europeas, y comenta que el caso Noemi y el asunto de los amigos y amigas asiduos a fiestas en Villa Certosa (Cerdeña), la residencia de Silvio Berlusconi, es parecido a lo que ocurrió con el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y la becaria Mónica Lewinsky.

«Es como lo que pasó con el escándalo sexual de Clinton y entonces no fue tanto por lo que ocurrió si no porque el presidente había mentido, pero se trataba de la mentalidad puritana de EE.UU.». «Aquí en Italia no importa ni lo que ocurra, ni tampoco que se mienta porque el país está acostumbrado a ello», refiere.

Sin embargo, para Ettore Finicalchi, periodista de 43 años, es cuando menos «interesante» el hecho de que un jefe de Gobierno que defiende los valores de la familia en su programa político, «invite después a 40 chicas para que se queden desnudas frente al mar».

Raffaella Metallo, profesora de 37 años, no vota a Berlusconi porque no le gusta como persona y «como político debe cuidar su imagen», aunque las fotografías publicadas por el diario español El País en las que aparecen chicas semi-desnudas no le parecen «escandalosas como mujer que soy».

Fabrizio P. de 36 años, es camarero de un restaurante de Piazza Navona y se declara de izquierdas, pero asegura que cree que «Berlusconi puede hacer lo que quiera». «La izquierda en este país no es aquella fuerte como la de tiempos de Enrico Berlinguer (secretario general del Partido Comunista Italiano de 1972 a 1984), la de ahora no tiene argumentos y se tiene que agarrar a los cotilleos con lo cual se convierten en meros mercenarios de la política».

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