Turistas en la cima de la libertad
La Estatua de la Libertad vuelve a permitir a los turistas subir hasta su corona que fue cerrada tras los atentados terroristas del 11 de septiembre.
El acceso se reabrió al público en el 2004 pudiendo sólo visitar la base del monumento con estrictos controles de seguridad.
El angosto acceso a la corona, al que solo se puede subir por una escalera de caracol de 168 peldaños, hizo temer a las autoridades neoyorquinas por los riesgos ante una eventual aglomeración y problemas para una evacuación en caso de emergencia. Sin embargo, el Servicio Nacional de Parques ha estado trabajando estos ocho años para acondicionar la corona de la estatua y cumplir con las normas de evacuación y los protocolos en caso de incendio.
El acceso se lleva a cabo en grupos de no más de diez personas a la vez y guiados por funcionarios, por lo que se calcula que podrán acceder unas 30 personas a la hora. El monumento permanecerá abierto dos años.