Análisis | m. romero
Freno de Europa a un proyecto colosal
Los cielos abiertos de la discordia se distribuyen por mil hectáreas de suelo protegido

Vista aérea de un cielo abierto cercano a Carrasconte.
En mayo del 2005, este periódico destapaba en un amplio reportaje el colosal proyecto de ampliación de la actividad minera a cielo abierto previsto por el grupo empresarial de Victorino Alonso en las comarcas de Laciana y Babia, y hacía público el dictamen de la Comisión de las Comunidades Europeas que echaba por tierra la política ambiental de la Junta y su intención de tramitar de forma independiente siete cielos abiertos en la misma zona. Se advertía entonces que las consecuencias de esa cuestionada política ambiental podrían llevar a España ante el Tribunal de Justicia por infringir el derecho medioambiental comunitario. Y así ha sido mucho tiempo después.
Los proyectos y planes de restauración pretendidos en la zona ocupan más de mil hectáreas, tal y como se desprende de los estudios individuales de impacto ambiental que han salido a información pública. En ninguno de ellos se mencionaba la existencia de otros proyectos en tramitación ni tampoco la localización de otras explotaciones a cielo abierto y de interior que ya operaban en la zona. Y en tal sentido, la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE y del Tribunal Supremo español es muy clara y prohíbe la división de un proyecto de estas características para minimizar su impacto.
En Villablino, las concesiones de cielos abiertos se cobraron su primera víctima política el 10 de febrero del 2005, con la dimisión del entonces alcalde, el socialista Ángel Crespo, quien alegó «tensiones». Era el mismo día que se debatía en una Comisión de Gobierno municipal la paralización del Feixolín. En Valladolid se ha trabajado intensamente durante los últimos años para evitar un proceso judicial como el que se avecina. Las consejeras de Medio Ambiente y de Hacienda se han reunido en varias ocasiones con altos mandatarios de la Comisión Europea -"en su momento viajaron a León para inspeccionar varias instalaciones-" para compatibilizar las explotaciones a cielo abierto con la conservación del medio hasta el año 2020 a través de un plan de sostenibilidad, aunque el nuevo escenario introduce más incertidumbre todavía.