Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Desde el Rubicón F. ramos

¿Es usted empresario leonés e importante, o al menos se lo cree? Pues está usted invitado a la comida que se está organizando con tres consejeros de Fomento -”Galicia, Asturias y León-” en la capital leonesa. Sí, sí, como lo oye. Eso sí, tiene que tener usted en el bolsillo 12.000 euros, que es a lo que se ha puesto el cubierto para sentarse en torno a ese mantel con semejantes comensales. Pero aquí no acaban las condiciones. Además, deberá estar usted dispuesto a pagárselo al recaudador-organizador-promotor de la misma: al presidente (relevado temporalmente) de la Fele, vicepresidente de la Cámara y candidato una vez más junto a su suegro, Ignacio Tejera. Es mucho dinero para un solo menú, que a buen seguro tendrá alguna nécora, un poco de sidrina y cecina de León, salvo que el consejero Silván quiera hacer patria y se traiga patatas de Castilla, pero la ocasión lo merece porque más serán los beneficios que reporte esa reunión en torno a un mantel dispuesto sobre cubiertos de oro, en función de lo que vale sentirse comensal de tal convite.

Alguno ya se ha quejado y no está dispuesto a pasar por caja, o al menos no por Caja Tejera, pero el recaudador ya le ha avisado que quien cobra es él -”al fin y al cabo es la historia de su vida, en la que siempre son otros los paganos-” y que si no le paga a él no estará en torno a esa mesa de ilustres y potentados comensales, y además, -”y he aquí la salvedad-” no olerá ni de lejos una obra pública en los próximos años. Vamos, ni olfatearla. Dicho así, hasta Manolo y Benito, conocidos artistas en el manejo del alicatado y el gotelé, estarían dispuestos a pedir un crédito al banco para poder sentarse y degustar las viandas que allí se sirvan; si después no les dan nada, siempre podrán contar a sus nietos que un día del mes de abril del 2010 comieron con gente importante que se tomó la cena desayuno en un hotel de León como un salvoconducto hacia pillar cacho en la tarta de obra pública. No hay otra forma de explicación que en ese lenguaje llano que tanto llega a la gente.

Al buen entendedor, ya le sobran las palabras. Y más al buen contribuyente, ordeñado por los siglos de los siglos. Fácil de entender. A no ser que Tejera esté montando otro agelco.

tracking