El riesgo de que una IGP se consuma por falta de producto
La polémica por la adhesión a una marca ha sacado a la luz la preocupación que tienen los productores de alimentos artesanos de León por no disponer de una etiqueta con la que ponerse a cubierto, que dé garantías de la calidad con la que elaboran. Se equipara esta inquietud con la amenaza que planea sobre algunas figuras de protección que se están quedando sin productores. «Porque hace tiempo que dijimos que se debía proteger a quien elabora y transforma, sí, pero que no se descuidaran las políticas de incentivo a la producción, para que no nos veamos ante la realidad de contar con una IGP sin tejido productivo», explica el diputado socialista Matías Llorente. Hay un ejemplo en León de la rebaja del límite de protección a un producto; Queso de Valdeón hubo de renunciar a la Denominación de Origen, optar por la IGP, porque el productor lácteo en la zona de la montaña pasó el límite de peligro de extinción. Hay otros ámbitos de producción de alimentos en León sobre los que se cierne esa amenaza. «El productor es esencial para dar garantía de calidad a un alimento; hay otras regiones de España que no tienen la mitad de las posibilidades que León para esta producción y además de productores incluyen la etiqueta», analiza Llorente.