Rescate para evitar el fracaso
Los Cursos de Cualificación Profesional Inicial que imparte la Diputación pretenden que los jóvenes que no terminan los estudios obligatorios consigan una titulación para acceder al mercado laboral

Isabel Carrasco posa en la Diputación con los graduados del programa de este curso.
La Diputación realiza un importante esfuerzo por llevar la educación a los diferentes municipios de la provincia, por ello desarrolla cada año diferentes programas que van desde la educación de adultos hasta la colaboración con la Universidad de León dirigida a la investigación, pasando por las aulas museo y diferentes talleres y cursos.
Uno de los programas que se realizan es el de los cursos de Cualificación Profesional Inicial, a través de los que la Diputación intenta que los jóvenes de la provincia consigan una titulación que les permita acceder al mercado laboral. Para este curso que acaba de terminar, la institución provincial organizó tres monográficos: Auxiliar de la Industria Alimentaria (ayudante de carnicero), Auxiliar de Servicios en Restauración (ayudante de camarero) y Ayudante de Cocina (ayudante de cocinero).
A través de estos programas, la Diputación intenta que jóvenes sin cualificación profesional puedan mejorar su formación general y capacitarles para realizar determinados oficios, trabajos y perfiles profesionales. Los cursos están destinados a jóvenes mayores de 16 y menores de 21 años que no hayan alcanzado los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria.
El objetivo de estos cursos es ampliar la formación general de los jóvenes para facilitar su inserción laboral y posibilitar que aquellos que lo deseen prosigan sus estudios, así como favorecer la integración de los alumnos inmigrantes y con discapacidad.
La Diputación desarrolla estos tres programas en el Complejo San Cayetano. Aquí existen aulas donde se imparte la formación básica, un aula de informática, una sala para los profesores y un aula con cocina y cafetería donde se imparten las prácticas de Restauración y Cocina. Las prácticas de Auxiliar de Cárnicas se realizan en el Matadero de León. Las plazas son limitadas para cada especialidad, con espacio para 10 o 15 alumnos.
La duración de estas actividades lectivas abarca desde el mes de septiembre hasta junio. Al término del programa, los alumnos reciben un certificado en el que consta el número de horas cursadas y las calificaciones obtenidas en cada área formativa para acreditar la competencia adquirida.
Los alumnos que no han alcanzado todos los objetivos previstos al final del primer nivel, tienen la posibilidad de continuar su formación hasta obtener una evaluación positiva en la totalidad de los módulos. La duración total no excederá de dos cursos académicos. Los alumnos que no superen el primer nivel del programa podrán solicitar una certificación al centro donde se especifiquen los módulos superados y no superados.
Las instancias se deben presentar en el mes de septiembre en el Registro de la Diputación, aunque excepcionalmente, podrán incorporarse alumnos durante el primer trimestre del curso (hasta el 31 de diciembre) si existieran vacantes.
Los programas han incorporado formación en centros de trabajo en el último trimestre a través de convenios.