Un incendio provocado devora el club de alterne El Derby en pleno centro
Los Bomberos encontraron al llegar la trapa del local abierta y el candado roto minutos después de las 17.00 horas cuando las llamas llegaban ya al quinto piso

Un bombero tira la marquesina del local de alterne antes de que se derrumbe.
La voracidad de las llamas destruyó por completo ayer la cafetería El Derby, un mítico club de alterne situado en pleno centro de la ciudad con licencia de cafetería, que a esas horas se encontraba cerrado. El incendio comenzó alrededor de las 17.00 horas y en pocos minutos calcinó el local, ubicado en los bajos de un edificio de ocho plantas en el número 36 de Gran Vía de San Marcos.
La altura de las llamas llegó hasta las ventanas del quinto piso, justo en la franja paralela al inmueble siniestrado. A pesar de la magnitud del fuego, no fue preciso desalojar el edificio ni atender a ningún vecino por daños, aunque algunos optaron por salir a la calle pese a las recomendaciones contrarias de los Bomberos. Al llegar, los efectivos de extinción se encontraron con la trapa de seguridad abierta y el candado roto, por lo que todos los indicios apuntan a que el fuego fue provocado.
Los Bomberos llegaron a El Derby, el primer club de alterne abierto en la ciudad hace ya más de tres décadas, de forma inmediata desplazando una dotación de primera salida: con un cabo, tres bomberos y un conductor con una bomba urbana ligera con capacidad para 3.500 litros de agua, que tuvieron que ser respuestos tras media hora por un vehículo cisterna..
Las llamas se propagaron con rapidez dada la antigüedad del local y la presencia de madera, aglomerado, moqueta, viejos sillones y sofás con rellenos sintéticos, mitrofilm térmico y otros elementos altamente inflamables. El fuego se inció hacia la mitad del inmueble y comenzó a propagarse a toda velocidad hacia afuera. Tras controlar el incendio en media hora, los bomberos instalaron en la puerta de entrada un ventilador de presión positiva para extraer el humo y comprobar las partes ocultas para ver si había fuego. Posteriormente, los técnicos revisaron palmo a palmo el local para comprobar dónde se inició el fuego.
Además, el club había sufrido hace tres meses un robo. Tal y como aseguró Laura, una camarera del local, «se llevaron el dinero de la máquina tragaperras tras forzarla». Ella fue la encargada de cerrar en la madrugada del sábado, hacia las las 5.15 horas. «Apagué las luces y todo estaba normal, ahora los Bomberos se han encontrado con el candado roto». Otro camarero apuntó a un sabotaje de la competencia como causa del incendio tras la decisión de El Derby de bajar las copas un 50%.