Reportaje | PAULA VIDAL
Reabre la casa del oro
El emblemático edificio del Banco de España abre sus puertas tras cuatro años cerrado

Vista interior del antiguo edificio del Banco de España totalmente remodelado.
Con algunas cajas apiladas y el olor a barniz todavía en el ambiente, el edificio que albergó el Banco de España en la avenida Ordoño II ha comenzado una nueva etapa. Desde ayer, la Delegación de Economía y Hacienda y sus servicios ocupan el recinto que data del año 1947 y fue construido para albergar la sede del Banco de España en León. Sin embargo, la larga historia de este edificio se truncó hace cuatro años cuando se decidió eliminar buena parte de las sucursales; así, en el 2006, el Ministerio de Economía y Hacienda adquirió el inmueble.
Tras años de remodelaciones, el edificio abre sus puertas para acoger las tres dependencias de la delegación económica: Gerencia Territorial del Catastro, Intervención Territorial y Secretaria General. Además, en el inmueble también se ubica el Tribunal Económico Administrativo, que se trata de un organismo independiente. Aunque sólo llevan un día de trabajo, la delegada de Economía y Hacienda, Laura Muñoz, aseguró que «todos los puestos están funcionando al 100%», puntualizó. Después de un fin de semana de mudanza, algunas cajas y restos de yeso aún permanecen en el antiguo edificio del Banco de España; sin embargo, la modernización interior es evidente sólo con transpasar la puerta. «Es un edificio con mucha luz; antes, el patio estaba cubierto y no dejaba pasar la claridad», observó Muñoz. De hecho, ese «patio de conductas» donde se realizaba la carga en recuas o carros de moneda se ha convertido ahora en un espacio donde se ubica la zona de espera del público y los puestos de trabajo para su atención. «Queríamos que la sección de atención al ciudadano estuviese en la planta de abajo para mejorar la accesibilidad», recalcó la delegada. Y es que «no es una cuestión de metros cuadrados; se trata de una mejor distribución», aseguró Muñoz. De cualquier forma, es un edificio de 3.119 metros cuadrados que alberga en su interior el vanguardismo que el tiempo supone, combinándolo con un exterior histórico, de aire geométrico y aderezado con una serie de seis semicolumnas.
Por su parte, en las plantas superiores en las que vivían el director, el cajero, el interventor y los ordenanzas, se sitúan ahora los despachos y las salas de reuniones de la Delegación. Aunque, probablemente, la parte más llamativa del edificio es el semisótano en el que aún se conservan dos puertas blindadas de la antigua cámara acorazada y una caja fuerte del Banco de España que «habrían tenido que destruir si la hubiésemos querido sacar de ahí», aseguró Muñoz. Además, el edificio remodelado por la Sociedad Estatal de Gestión Inmoviliaria de Patrimonio (Segipsa) con un presupuesto de 4,3 millones de euros, «busca facilitar el acceso para las personas con minusvalías», tal y como afirmó la delegada. Una sala polivalente, un aula de formación y una zona más grande para los archivos son otras de las mejoras con las que cuenta el inmueble.
La intervención en el tradicional edificio ha logrado aunar la historia de más de 60 años con los servicios más funcionales y sostenibles. Los funcionarios están entusiasmados con su nuevo emplazamiento y esperan que «también sea un agradable lugar para los contribuyentes», concluyó Muñoz.