Alejo tilda de «decisión empresarial»el parón de la León-Santas Martas
El delegado del Gobierno niega que se deba a los recortes de Fomento, mientras que Ferrovial subraya que está dentro del grupo de proyectos que se prorrogarán

El desvío de la N-601 obliga a más de 20.000 vehículos diarios a sortear el trazado de la A-60.
Entre todos las hacían y ahora parece que ellas solas se mueren. La responsabilidad de la paralización de las obras del tramo León-Santas Martas de la A-60 (autovía León-Valladolid) se quedó ayer en el vacío, mientras el Ministerio de Fomento comunicaba, subrayado desde la capital leonesa por el delegado del Gobierno en la comunidad, Miguel Alejo, que el parón se debe a «una decisión empresarial», no a los recortes estatales, y Ferrovial repetía que el proyecto está inmerso en el grupo de iniciativas que se prorrogarán. «Ahora tenemos que negociar con el ministerio cómo se plantea en el tiempo la autovía», subrayaron desde el gabinete de comunicación de Ferrovial, al tiempo que refrendaban el testimonio trasladado a los trabajadores de que las labores en los 27,3 kilómetros se frenaran esta semana. «A nosotros, la empresa no nos ha comunicado nada», contestaron desde el departamento dirigido por el socialista José Blanco.
Con este argumento se defendió el delegado de Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, calificó de «decisión empresarial ajena al Gobierno» la determinación de paralizar las obras que ha adoptado la adjudicataria de las obras del tramo León-Santas Martas de la autovía León-Valladolid.
«Cada tiempo tiene su afán. El ministro de Fomento explicó en sede parlamentaria, algo que me gustaría que hicieran otras administraciones en sus sedes parlamentarias, cuáles eran las paralizaciones en las más de 80 obras que se están haciendo en este momento en Castilla y León, tanto en materia de autovías como en ferrocarril. Y eso es lo que hasta este momento va a decir el ministerio. Por tanto, hay cuatro tramos de autovía de 42 kilómetros que han sufrido la rescisión del contrato. Ninguno de estos tramos afecta a la provincia de León y ninguno de ferrocarril, porque los tramos de la línea Palencia-Cantabria van a cambiar de sistema de contratación. Por tanto, ayer mismo el ministro se reunió con el presidente de Cantabria y eso es lo que ya había anunciado el presidente Zapatero que se iba a hacer».
Hay una segunda parte que todavía no ha sido decidida por el Ministerio de Fomento: «Hay que hacer una serie de reprogramaciones en el resto de las obras que se están haciendo en la comunidad de Castilla y León. Cuando el ministro lo haya hablado con las empresas y lo tenga decidido, que será en el mes de septiembre se dará a conocer. Hasta ese momento, lo único que puede haber son decisiones empresariales pero nunca decisiones que se hayan adoptado desde el ministerio. Ninguna obra de las que no dijo el ministro se va a paralizar. En el mes de septiembre se comunicará la segunda parte, que estará en función del cumplimiento de los presupuestos generales del Estado y de los objetivos del Gobierno, que están dando buenos resultados en el control del gasto público, tal y como arrojan los datos que ya se han conocido hoy mismo.
Cuestionado sobre las quejas de la empresa por los retrasos en los pagos del Estado, fue tajante: «A la empresa se le pagará, como hemos hecho siempre en Castilla y León con los 9.500 millones de euros que hemos invertido en deuda pública, que han generado 190.000 empleos, según los datos de la Cámara de Contratistas. Esas obras se han ejecutado siempre en Castilla y León y hasta ahora no ha habido ningún problema. Por eso digo que lo único que hay son decisiones empresariales que no corresponden al Ministerio de Fomento. El objetivo nacional es conseguir que tengamos el déficit máximo en el 3% en el 1013 porque eso nos permitirá rentabilizar la salida de la crisis.
Poco más allá fueron las explicaciones del gabinete de comunicación de Fomento, donde se evitó confirmar si se adeudan certificaciones de obra a la empresa. Ferrovial tampoco quiso cuantificar el montante adeudado por el Gobierno con cargo a los trabajos ya ejecutados en la A-60, que tenían un presupuesto de salida de 120,2 millones de euros que se han visto engordados después por algunos modificados.
Idéntico juego de pasarse la bola, con la invitación de cada parte a preguntar a la otra, emplearon Fomento y Ferrovial para desvelar si se abrirá el tramo cortado de la N-601 que obliga al desvío cerca de Arcahueja.