Los intereses del pago de la deuda de la basura elevan la cuenta a 97 millones
Las facturas, atrasadas desde abril del 2005, se terminarán de pagar en el 2020

Miguel Ángel Fernández Cardo, Santiago Alonso Herreros, Francisco Fernández, Javier Chamorro e Ibán
Las facturas atrasadas del servicio de limpieza y recogida de residuos, que se remontan hasta abril del 2005, dejan un rastro que el Ayuntamiento deberá seguir durante los próximos diez años con escrupulosidad. Una década en la que el Ayuntamiento de León tendrá que enjugar no sólo los 79.119.664,85 euros que se acumulan en el debe de la empresa concesionaria, Urbaser, sino también los intereses que se derivan de la refinanciación de los pagos: otros 17.792.554,64 euros, según la estimación municipal, fijada en Euríbor a 12 meses más 2%. En total, 96.912.219,52 euros que condicionan la gestión de los próximos tres mandatos políticos para conservar el servicio público de basura, que, a mayores, le supone a la ciudad un coste ordinario mensual de cerca de 1,5 millones de euros.
La cuenta se cerró ayer. Después de la aprobación del convenio en el Pleno por parte de todos los grupos políticos, el documento se sometió a la firma con los representantes de la empresa concesionaria. «Histórico», según subrayó el alcalde, Francisco Fernández, quien se extendió en que «antes León era una anécdota porque no pagaba y ahora la anécdota es que sí paga, gracias a la política de reorganización económica clara», que «garantiza el mantenimiento del servicio y los puestos de trabajo, si se sigue con la austeridad».
El guión establece que el Ayuntamiento deberá acometer un primer de 2 millones de euros antes de que pasen 60 días. No será el talón de mayor cuantía. A 30 de junio del 2015 y 30 de junio del 2020, el Ayuntamiento deberá desembolsar dos cheques de 10 millones de euros cada uno. Los 57,2 millones de euros restantes de la deuda, más los 17,8 millones de euros de los intereses, se desgranarán en 120 mensualidades, a partir de enero y hasta finiquitar el débito, el 31 de diciembre del 2020. Deudas a las que se añade el convenio pactado con la empresa del transporte urbano, perteneciente a Alsa, a la que se pagarán 10,9 millones de euros en los próximos 3 años.
Con este horizonte, la obligación se recogerá en los presupuestos de cada ejercicio. Un esfuerzo que agradeció el director de servicios urbanos de Urbaser, Santiago Alonso Herreros, quien concedió que la solución «no es óptima» para ninguna de las partes, pero «garantiza la prestación». Un futuro en el que el Ayuntamiento deberá sacar a concurso el servicio a principios del próximo año, según la previsión municipal, que prevé abaratar el coste de 18,1 a 16,3 millones anuales.