La mitad del ahorro se resguarda en el plazo
La mitad del dinero que los leoneses tienen acumulado en depósitos en bancos y cajas de ahorro (en mucha menor medida en cooperativas de crédito) está invertido en depósitos a plazo, en busca de una rentabilidad fija y sin riesgos. Más de 6.200 millones del total de casi 12.500 que tienen los ciudadanos en este tipo de productos financieros está colocado a plazo, aunque la cifra actual está lejos de la cifra máxima colocada en estos productos de ahorro más tradicionales, que se alcanzó en diciembre del 2008. Entonces los leoneses tenían casi 80.000 millones de euros en espera de una rentabilidad fijada de antemano a cambio de entregar sus ahorros a las entidades financieras durante un periodo de tiempo concreto.
Curiosamente, y pese a que el ahorrador leonés ha sido cauteloso tradicionalmente, y opta en buena medida por los productos que hasta el inicio de la crisis financiera actual se consideraban seguros y sin riesgos (la práctica ha demostrado que no hay inversión financiera que no comporte un riesgo), los ciudadanos de la provincia no se han dejado llevar por el boom general desatado en los últimos meses a consecuencia de la búsqueda de liquidez por parte de las entidades financieras.
El ahorro en depósitos a plazo ha crecido, pero está muy lejos de sus máximos. En cambio, en el conjunto del país, la denominada «guerra del pasivo», las agresivas ofertas de los bancos para captar dinero de sus clientes con rentabilidades de hasta el 4,75%, han disparado el dinero colocado en este tipo de productos hasta niveles que no se conocían. El último dato nacional del Banco de España, correspondiente a noviembre , refleja que el volumen de depósitos contratado por las familias españolas superó los 418.000 millones de euros. Una cifra que casi duplica (es un 90% superior) a la que tenían estos productos en el 2007.
Las cajas de ahorro siguen gestionando casi un 57% de este volumen de dinero, frente al 34% que acumulan los bancos (el resto está en manos de cooperativas y otras entidades de crédito).
Con todo, han sido los bancos los que han lanzado las campañas más agresivas de captación de pasivo, en unos meses en los que las cajas han estado volcadas en sus procesos de fusión e integración.