Este animal es un bendito
El párraco de San Marcelo bendijo ayer a medio millar de mascotas en la celebración de la festividad de San Antón
«Es e l primer año que la traigo. La recogí en el refugio. De pequeña sufrió mucho, estuvo muy malita y ahora la traigo para que San Antón la bendiga y siga bien». Anna María García pasea a su esbelta Neu, un galgo español de color canela, por la plaza de San Marcelo, que se convirtió ayer en escenario de reunión de los animales, mayoritariamente dominado por la especie canina que inundaron de ladridos la plaza de las Palomas. Como novedad, la fiesta contó este año con la presencia de tres caballos procedentes del picadero de Villarrodrigo de las Regueras. Cubano, Husar y Príncipe, españoles y deportivos de entre siete y diez años, fueron los primeros en recibir la bendición del párroco de San Marcelo, Félix Díez. Este año, sin embargo, la niebla impidió la suelta de palomas mensajeras.
Cuenta la tradición cristiana que a la muerte de Jerónimo de Estridón, en vida Pablo el Simple, Antonio Abad lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales; de ahí su patronato sobre los sepultureros y los animales. En León, la tradición de bendecir a las mascotas es centenaria. Durante siete años, la bendición se llevó a cabo en la Plaza Mayor y desde hace dos los animales se congregan en la plaza de San Marcelo, según explica la presidenta de la Asociación Protectora de Animales y Plantas, Carmen Carísimo, organizadora del evento en colaboración con el colectivo San Francisco el Real Extramuros de León y la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y el Silencio.
Compañeros leales. «Los animales comparten la vida del hombre con todas sus vicisitudes», recordó el párroco de San Marcelo a los presentes. Y Carísimo lamenta que en el refugio de la sociedad vivan todavía 238 perros y 38 gatos abandonados por sus dueños. «La crisis» -”asegura-” «está llevando a muchas familias a deshacerse de sus mascotas con la excusa de que cuesta mucho alimentarlas y cuidarlas, pero eso no es verdad».
Durante el acto celebrado en la puerta lateral de la iglesia San Marcelo, tortugas, conejos, gatos, perros y demás mascotas recibieron la bendición, al tiempo que la organización repartía a sus dueños medio millar de panecillos.