Satisfacción por el número de ventas en Ponferrada

La calle del Cristo, en Ponferrada, llena de gente.
No ha podido ser mejor. Los comercios pertenecientes al Centro Comercial Abierto La Cebra de Ponferrada hacen un balance positivo de un Sábado Santo de tiendas abiertas. Satisfacción y total sensación de acierto fueron ayer la tónica dominante entre los propietarios de los establecimientos comerciales del centro de Ponferrada. En nombre de ellos habló el gerente de La Cebra, Jorge Vargas, quien se mostró totalmente convencido de que la decisión tomada ha sido la más adecuada. Para él, Jueves Santo es un día de transición, en el que mucha gente inicia los desplazamientos; mientras que el sábado es una jornada de asentamiento, en la que los turistas ya disfrutan de su destino y tienen tiempo para ir de tiendas. Algo que ayer ocurrió en Ponferrada y a lo que también ayudó el buen tiempo que se registró durante toda la mañana.
Las principales calles comerciales de la capital berciana, como la calle Real, estaban a rebosar y en las tiendas se apreció movimiento suficiente como para que los comerciantes se mostraran contentos y esperanzados después de una larga temporada difícil. «Se ha confirmado que hoy era el mejor día para abrir», apuntó Vargas.
Con jornadas como la de ayer, los pequeños comercios olvidan, al menos durante un día, la mala situación que atraviesa el sector en la comarca. Las pérdidas son importantes y sólo el período de rebajas e iniciativas como la de esta Semana Santa permiten levantar un poco la cabeza y pensar en una pronta recuperación.
El buen tiempo y las vacaciones incitan al consumo y el Sábado Santo, también día de la comunidad, ha sido un claro ejemplo de ello. Triunfó sobre todo el sector textil, por encima de los otros. La gente salió de compras con más calma que de costumbre, miró detenidamente las prendas y finalmente compró. Por un día, al menos, la crisis no le puso freno al bolsillo, aunque siempre pensando en lo que se compra.