SAN FROILÁN. nuestra fiesta
El medievo cautiva a León

Grandes y pequeños, atraídos por los artefactos que recorren el merado medieval.
Multitud de productos artesanos, gastronómicos y licores copan durante estos días el Barrio Romántico de la capital leonesa con motivo de la celebración de las Fiestas de San Froilán. Y es que el Mercado Medieval de las Tres Culturas se ha ido consolidando con el paso de los años hasta convertirse en un referente de las fiestas de San Froilán.
Así, durante seis días las calles próximas a San Isidoro transportan a todos los viandantes a una época medieval a través de la decoración de las calles, adornadas con banderines y cuelgas, pasacalles, cuentacuentos y espectáculos.
Además, pulseras, pendientes, anillos, artículos de piel, velas aromáticas, incienso, jabones y productos gastronómicos como quesos con un diámetro cercano al metro, pan en sus más diversas variedades, avellanas, dulces y licores caseros llenan las calles del Barrio Romántico, desde Botines hasta el Arco de la Cárcel, con el fin de ofrecer a los visitantes una visión de la época medieval.
Y es que en esta feria también hay hueco para todos aquellos que quieran conocer lo que les depara el futuro mediante dos tarotistas que, por una tarifa de 20 euros, echan las cartas a sus clientes y les leen las manos.
A todo ello hay que sumar el hecho de que los propietarios de los puestos vayan ataviados con el vestuario propio de la época, lo que ayuda a que todos aquellos que pasen por el casco antiguo de la ciudad se empapen del ambiente propio medieval.
Con todo esto las Fiestas de San Froilán son consideradas por muchos como las más tradicionales de la provincia leonesa pues su celebración se remonta a la Edad Media. Y es que San Froilán nació en Lugo en el año 833 pero pasó la mayor parte de su vida en León, llegando a ser obispo en el año 900. Sin embargo, murió cinco años después, el día 5 de octubre y fue enterrado en la Catedral en un sepulcro construído para sí por Alfonso III.