Carrasco toma las riendas de Gersul para frenar los conflictos de la basura
Los problemas con la UTE por la deuda y las balas de Santa María, principales . escollos.
Esta vez no habrá delegaciones en diputados de su equipo de gobierno. Tampoco el alcalde de la ciudad dejará su responsabilidad en Gersul en manos de ninguno de sus concejales. Isabel Carrasco y Emilio Gutiérrez han decidido afrontar el nuevo mandato del consorcio para la gestión de los residuos de la provincia tomando directamente las riendas, con el objetivo de poner coto al enfrentamiento que desde hace años ha tensado las relaciones entre esta entidad y la UTE Legio VII, adjudicataria del servicio de tratamiento de basuras en el CTR de San Román y sus plantas satélite.
El mapa político tras las elecciones del 22-M dejan en las manos exclusivas del PP la presidencia y las vicepresidencias de este organismo. Tras la constitución de la asamblea hace unos días, la junta de gobierno pasó ayer por este mismo trámite y aprobó el nuevo organigrama de mando del consorcio. Aunque el responsable de la Diputación siempre es, desde que nació esta entidad, el presidente nato, tradicionalmente todos han delegado en su diputado de Medio Ambiente para estas cuestiones. También lo hizo el pasado mandado la propia Carrasco, pero la multitud de conflictos, derivados de la subida de la tasa, fundamentalmente, las huelgas y los problemas con la empresa a los que tuvo que dar respuesta Gersul, le han obligado a ponerse al frente para tratar de que todos los términos del contrato con la empresa se cumplan.
En esta tarea tendrá a su lado, al alcalde de la ciudad, cuyos antecesores también delegaron en su edil de Medio Ambiente. Será el vicepresidente primero y la mano derecha de Carrasco en esta misión. El concejal de Ponferrada Reiner Cortés ocupará la vicepresidencia segunda; el alcalde de San Andrés, Gregorio Chamorro, la tercera, y el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Alfonso Arias, que tampoco delegará, la cuarta. Además, fueron nombrados, de acuerdo a lo ratificado por la asamblea, los seis vocales elegidos.
La abultada deuda que el consorcio tiene con la UTE, que el pasado año alcanzaba los 14 millones, principalmente por la morosidad del Ayuntamiento de la capital; el sellado de las balas de basura apiladas en Santa María del Páramo (400.000 toneladas que aguardan solución desde el 2004) y la financiación de las depuradoras de Picos constituyen los asuntos más importantes a los que la nueva junta tendrá que hacer frente.