La salida más viable para solucionar el problema son las líneas low-cost
Vuelos regulares operados por compañías de bajo coste. Un modelo estratégico por el que ya han apostado numerosos aeropuertos españoles, muchos de ellos de características similares al de León. Una decisión que dinamizaría el enclave aéreo de la provincia, teniendo en cuenta los efectos que los contratos firmados con este tipo de aerolíneas por parte de las administraciones han tenido en los territorios donde ya cuentan con los denominados vuelos baratos. León podría al menos duplicar la cifra de pasajeros: actualmente cuenta con una media anual de 90.000.
Una apuesta que descarta los vuelos chárter como modelo para impulsar el aeropuerto. «Son esporádicos en el tiempo, creo que el consorcio equivoca el modelo y debe reorientar su política de promoción», manifiesta No existen ejemplos de enclaves aéreos secundarios españoles donde los chárter hayan permitido dinamizar de manera estable estos espacios.
Igual que Valladolid. Evidencia además que, por ejemplo, en el aeropuerto de Valladolid el número de pasajeros transportados por Ryanair supone este año el 63% del tráfico total, según constató a través de las estadísticas de Aena sobre el movimiento de usuarios en este enclave durante los once meses transcurridos del 2011.
Otros ejemplos del revulsivo que suponen que una compañía de bajo coste opere en una aeropuerto regional, normalmente con destinos a algún punto de Europa, son Zaragoza, donde los pasajeros de Ryanair suponen el 71% del total en lo que va de año, o el 80% que representan en Santander y el 91% en Gerona.