Una práctica habitual y legal para preparar las siembras
La práctica de abonar los campos con los excrementos de vacuno cumple con la legalidad, por lo que no se puede hablar en ningún caso de una infracción de la normativa, ni de que se haya producido contaminación, sino tan sólo molestias por el tufo a estiércol que se ha acumulado estos días.
Pese a que la Guardia Civil y las policías locales mantienen las pesquisas para confirmar con exactitud y el foco o focos de los que han emanado los olores, su labor se restringe a un mero trámite de inspección, en el que se determinará si la explotación agropecuaria de las que han salido los purines de vacuno cuenta con todos los permisos legales. «No es nada que no se haya hecho antes. Al contrario, es lo mismo de todos los años», informaron desde la investigación.