Lago: «Las líneas de bajo coste son la salida para el aeropuerto»
El profesor asegura que los vuelos charter son una equivocación.
Tras estudiar la situación, compararla con la de ciudades y aeropuertos similares y elaborar dos informes sobre la viabilidad del Aeropuerto de La Virgen del Camino, el profesor de Económicas de la Universidad de León, Julio Lago, ha llegado a dos conclusiones: la primera de ellas radica en que los vuelos chárter, la única dirección que en la actualidad está tomando el Consorcio, no son la solución para el despegue definitivo del Aeropuerto de León puesto que estos son «esporádicos».
La segunda conclusión y la que conforma la piedra angular de todo lo demás es «encontrar vuelos regulares y con frecuencia semanal que vengan ofertados por compañías de bajo coste», significó Lago.
«El Consorcio está equivocado en cuanto a la estrategia. No son los vuelos charter los que están dinamizando aeropuertos secundarios en este momento. La solución, y lo que han hecho otros aeropuertos similares al de León es el de ofertar vuelos regulares llevados a cabo por una compañía de bajo coste».
Como ejemplo destacó el aeropuerto de Santander que, en el año 2002 y antes de implantar líneas de bajo coste registró 260.000 pasajeros al año. Sin embargo, tras establecer la aerolinea irlandesa, cerró el 2011 con más de un millón de personas.
Por este motivo declaró que «no se le puede pedir al aeropuerto de León que tenga pasajeros cuando no tiene las mismas oportunidades»
Y es que el profesor de la ULE añadió durante la primera sesión informativa convocada por la plataforma «Más vuelos más futuro para León» que en el caso del aeropuerto de La Virgen del Camino «el problema no es la falta de dinero, si no la falta de voluntad política».
De esta manera, Julio Lago aseguró que «no es verdad» que los cuatro aeropuertos de la Comunidad «estén en las mismas condiciones» puesto que el de Valladolid sí cuenta con subvenciones de la administración autonómica para operar con Ryanair. «Es como si se hace una carrera y uno va calzado y otro va descalzo», puntualizó el profesor.
«Los responsables no pueden decir que traten a los cuatro dad igual».