el filandón. la tertulia | Ignacio Fernández. secretario provincial de comisiones obreras
«El 2012 será el de la hecatombe, sin crecimiento y con más paro»

Germán Gavela, Ignacio Fernández, Roberto Núñez y Felipe Ramos, en un momento de la tertulia de El Filandón. javier quintana
«El año de la hecatombe». Así es como el secretario provincial de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández, define a este 2012. Hecatombe, «porque no va a haber ni crecimiento ni alivio en las cifras del desempleo», asegura Ignacio Fernández, en un momento de El Filandón, la tertulia organizada por la 8 de Castilla y León Televisión y Diario de León.
Y a estos datos, Ignacio Fernández suma «las medidas legales que no son existosas y que siembran un camino lamentable». Una clara alusión a la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy, que evidentemente rechaza de plano y que provocará la primera manifestación este domingo por las calles de León.
«Tenemos una cita por delante de importancia que supone el inicio del inicio de algo», afirma Fernández quien con su declaración alude a la posible convocatoria de huelga general, aunque sin citarla. Eso sí arremete contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por jactarse que la reforma laboral le iba a costar una huelga general. «El presidente del Gobierno no es el secretario general de Comisiones Obreras y no tienen que marcar él el calendario de movilización, sólo faltaría», remarca el sindicalista.
Ignacio Fernández acusa al máximo responsable del Ejecutivo central de «desleal» con los sindicatos y los empresarios. «Nosotros hemos sido leales con el presidente del Gobierno, muy leales», remarca el secretario provincial de Comisiones Obreras, que explica esa lealtad: «Él nos pidió que nos pusiéramos de acuerdo empresarios y sindicatos antes de Reyes y lo hicimos, es verdad que el 25 de enero, pero lo hicimos. Y justo, cuando llegó el momento de la negociación a tres, cambió de filosofía y del pónganse de acuerdo pasó al yo decreto».
Eso sí, Ignacio Fernández no elude las críticas a las centrales sindicales, sobre todo a los llamados sindicatos de clase, Comisiones Obreras y UGT, pero deja claro que «los derechos de los trabajadores no sólo se defienden en la calle, también se hace en los juzgados». Es más, asegura que desde que empezó la crisis, en su sindicato han tenido que contratar abogados laboralistas.
Errores sindicales. Pero, acto seguido, a este profesor de lengua y literatura metido a sindicalista no le duelen prendas reconocer que los sindicatos han estado un tanto acomodados. «Ese dinamismo se rompió, porque estuvimos muchos años tranquilamente sentados y eran los trabajadores los que venían a buscarnos», explica Fernández, quien reconoce que ese ha sido el gran error de los sindicatos como Comisiones Obreras, «y lo reconozco», puntualizó.
En lo que sí fue mucho menos autocrítico es cuando tuvo que hablar de los famosos liberados sindicales, «un derecho reconocido por ley», recordó. Defendió su trabajo y el que existieran, «y seguro que alguno habrá que no actúe como debe», reconoció, «pero son la minoría», finaliza, para acto seguido recordar que a partir del 23 de febrero habrá una considerable reducción de los mismos.
«Esta Comunidad, y justo es reconocerlo, ha sido la primera en lo que a Diálogo Social se refiere y una vanguardista en el área pública», explica. Un vanguardismo que hace, en palabras de Ignacio Fernández, que desde el mes que viene, en concreto después de las elecciones sindicales del día 23, los 900 liberados sindicales que existen en el área pública de Castilla y León vayan decreciendo hasta quedarse en los 300.
Paz social. Su filosofía le hace ser dialogante, pero no rehuye la confrontación cuando cree que no hay otra salida. «Los acuerdos son necesarios y se hacen, a veces para subir cuestas y otras, para bajarlas más despacio», puntualiza. Y es que para Ignacio Fernández «la paz social siempre es mejor que un enfrentamiento duro».
Y dentro de esa paz social es donde incluye todas los avances sociales que se lograron en los últimos años. «Había que ampliar la protección social porque vimos claro que era necesario garantizarlo, ya que estaba claro que iba a pasar algo», explica un convencido Fernández, quien indica que todas esas mejoras que se consiguieron para los trabajadores y parados «no vinieron del cielo».
Al contrario, «llegaron gracias al espíritu negociador de los sindicatos», explica Fernández casi al mismo tiempo que vuelve la mirada, de nuevo, hacia las movilizaciones: «La indignación necesita organizarse para poder pasar a la acción. Éste es el camino y es así como estamos actuando los sindicatos».
El futuro. El secretario provincial de Comisiones Obreras trata de ser optimista, pese a los malos momentos y a esa «hecatombe» que prevé para este año. Pero su visión de futuro para la provincia de León no puede ser más negro.
«El futuro de la provincia ya es presente, ya ha llegado», sentencia con su fácil lenguaje. Y es que Ignacio Fernández entiende que León tiene dos sectores que van bien: el de las empresas de farmacia, tecnología y científicas, «salvo Antibióticos», puntualiza; y el del telemárketing. Esos son los dos extremos que ve Fernández. «Así León, por un lado, tiene unos profesionales muy cualificados y, en el otro extremo, jóvenes teleoperadores con un contrato muy precario. Y en medio unos seres indefinidos, que van tirando con un trabajo hoy aquí, mañana, allí, yendo de garito en garito», explica un Ignacio Fernández que señala incluso a los culpable de esta situación: «Este es el futuro que nos deja esta sociedad de tecnócratas capitalistas que nos están gobernando y sólo saldremos de ésta en la medida que seamos conscientes que se está ventilando una nueva era».