Los agentes optarán entre motor eléctrico y gasolina
Los nuevos vehículos, 7 de los cuales irán destinados a la Policía de Barrio y los otros 2 a la unidad de Tráfico, disponen de funcionamiento híbrido, mediante la cual se simultanean el motor de gasolina con un consumo cercano a los 4 litros a los 100 kilómetros por ciudad y el eléctrico, lo que permite a los agentes elegir en cada momento qué opción es la más adecuada. Equipados con todo lo necesario para adecuarlos como coche patrulla, como el puente de señales prioritarias con leds, los coches cuentan además con cambio automático y tecnología de parada en los semáforos.
Esta dotación se suma al resto del parque móvil de la Policía Local: 6 coches Citroën C4 Picasso que usa la brigada especial, un Toyota destinado a la Patrulla Verde y una furgoneta de atestados, según el concejal responsable, Ricardo Gavilanes. La dotación para los 226 policías del cuerpo se completa con 18 motos, cuyo renting vence ya y para las cuales ya se ha empezado la negociación de un nuevo contrato en el que se prevé contar con 15 de ellas.