Banif tendrá que devolver a seis leoneses el dinero de sus acciones
El juez considera probado que el banco incumplió su obligación de asesorarles.

Imagen de la sede de Banif en la capital leonesa.
Un grupo de seis pequeños accionistas de León ha ganado en primera instancia una demanda contra Banif por unas acciones que compraron como un paquete financiero y que cayeron en bolsa hasta casi un 80%.
El titular del Juzgado de Primera Instancia número 2 de León ha estimado en parte la demanda de estos pequeños accionistas, que invirtieron entre 150.000 euros en uno de los casos y 50.000 el resto (en total, 180.000 euros), al considerar que esta entidad ligada al Banco Santander incumplió «las obligaciones de información y de asesoramiento que le incumbían en virtud del contrato de gestión asesorada de carteras» que tenían concertado con los demandantes, en cuanto a que no transmitió «puntualmente» la información sobre la caída de las acciones. El fallo condena al banco a devolverles el 60% de lo invertido, si bien ambas partes ya han anunciado recurso ante la Audiencia Provincial. Los demandantes para solicitar el cien por cien de su dinero y el banco porque discrepa del fallo.
Los hechos se remontan al verano de 2007. Estos accionistas («pensionistas, empleadas del hogar, amas de casa y profesionales») invirtieron en un producto que Banif les presentó como muy interesante, que en julio de ese año empezó a caer. La cuestión es hasta qué punto Banif tenía responsabilidad en la caída de dichas acciones. Los demandantes entienden que, al tratarse de banca privada, debía haberles informado puntualmente.
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Así, en su demanda, acompañan una publicidad donde Banif dice que «tratamos que todos nuestros asesores actúen como si fueran el director financiero de sus clientes gestionando todas las necesidades que afectan a su patrimonio». «Por tanto -dice la sentencia-, queda probado que Banif asumió el deber de asesoramiento, previo a la decisión de los clientes sobre órdenes de compra y venta, y que incluía además un seguimiento posterior mensual, bien por escrito, bien personal». Sin embargo, Banif alegó en el juicio que su labor no era de «asesoramiento financiero» sino de «prestación de servicios de intermediación», de forma que eran los clientes los que tenían en sus manos la decisión de comprar o vender. Además, el banco insiste en que siempre les dio una información «veraz y suficiente», y más desde que se tuvo conocimiento de la caída de las acciones. Según Banif, las acciones cayeron por la ocultación de información relevante por parte de los directivos de la empresa austriaca.