Una demolición más que necesaria
El informe municipal de los daños del edificio afectado de Ordoño II advierte del «grave peligro» que tendría. . para los. . inmuebles. . colindantes no demoler las últimas cuatro plantas, cuyas obras empezarán en unos días.
Vista del edificio anexo del Ayuntamiento, cuyas últimas cuatro plantas serán demolidas.
El Ayuntamiento de León quiere iniciar, si es posible esta misma semana, la demolición de las últimas cuatro plantas del edificio siniestrado de Ordoño II. En realidad, la sede municipal está formada por dos inmuebles independientes, construidos en épocas distintas. De ahí que el equipo de gobierno mantenga su idea de trasladar algunos servicios al inmueble no afectado por el fuego en el mes de septiembre (el que da a Ordoño II y la calle Alfonso V), mientras se realizan las obras en el edificio anexo afectado por las llamas (que es el que da para el callejón de la calle San Agustín).
La concejala de Urbanismo, Belén Martín-Granizo, no tiene de momento una fecha exacta para el inicio de las obras, ya que está a la espera de los arquitectos de la empresa contratada concluyan el plan de demolición. Martín-Granizo no descarta que pueda ser a finales de esta semana o, a lo sumo, la que viene. Lo primero será colocar la grúa en el callejón de San Agustín tras derribar una vieja nave.
En la declaración de urgencia, a la que ha tenido acceso este periódico, los técnicos municipales consideraron que el Ayuntamiento debía actuar «de forma inmediata, al existir una situación real de grave peligro tanto para los edificios colindantes como para las plantas del edificio ‘ampliación’ siniestrado situadas por debajo de la planta cuarta». Precisamente ese riesgo «real» fue el que justificó la contratación de las obras con carácter urgente.
En el mismo informe sobre el edificio «ampliación», los técnicos municipales añaden que «sólo se puede garantizar la integridad de los trabajadores municipales de las plantas inferiores, si se acomete previamente esta demolición».
El Ayuntamiento de León no ha tomado aún una decisión sobre el futuro de este inmueble siniestrado, pero cada vez tiene más peso la idea de que podría no volver a construir las cuatro plantas afectadas. Entre otras razones, además de las técnicas, por falta de fondos para su ejecución.
El informe explica también que «la mayor parte de las vigas del forjado de las plantas cuarta y quinta han sufrido deformaciones por el fuego que alcanzan los 50 centímetros en la planta cuarta, dejando suelto y sin apoyos gran parte del entrevigado, y afectando incluso a parte de los apoyos en pilar, de gran alcance en el tercio norte».
La hoja de ruta del Ayuntamiento termina el próximo día 31. En septiembre deberá reubicar a otros 200 trabajadores.