La Junta requiere a Pescapuerta la documentación sobre el reetiquetado
La sanción «irá al máximo» si se confirman nuevas irregularidades en Elmar.

Una de las líneas de producción de Elmar.
Los servicios de Sanidad de la Junta de Castilla y León realizaron ayer una nueva inspección de los productos de alimentación ultracongelados que están inmovilizados en la planta de Elmar, para realizar los análisis pertinentes y comprobar el estado de la mercancía. Sanidad precintó 1.340 de productos alimentarios tras recibir la denuncia de que habían sido «reelaborados» con mercancía cuya fecha de consumo preferente había caducado.
La Junta ha requerido al grupo Pescapuerta, al que pertenece Elmar, la documentación relativa a los procesos de reetiquetado de los alimentos, según explicó ayer el delegado de la Junta en León, Guillermo García. El delegado señaló que «en principio no es legal ni ilegal reetiquetar los productos que hayan cumplido con la fecha de vida útil marcada inicialmente, siempre que la operación se lleve a cabo de acuerdo con los procesos establecidos y siempre que la documentación sobre estos procesos quede registrada en la actividad de la empresa».
Precisamente esta documentación es la que se ha requerido a la compañía gallega, «y mientras tanto la mercancía permanece inmovilizada». García insistió en que «la empresa puede realizar los reetiquetados para modificar la fecha de consumo preferente si consta así en los registros de la empresa, porque es la compañía la que determina estas fechas. Pero tiene que quedar reflejado, y eso es lo que estamos analizando».
Diez días
El delegado de la Junta señaló que en los próximos diez días se dará a conocer el resultado de la investigación, porque «las cosas llevan su tiempo y hay que realizarlas correctamente». E indicó que también se realizarán analíticas para determinar el estado de los lotes de alimentos que ahora están inmovilizados en la planta leonesa.
Pescapuerta ya fue sancionada por una irregularidad al utilizar el sello de sanidad de Elmar para productos elaborados en las plantas de Portugal, hace ahora un año. Entonces la empresa fue sancionada con una multa de 3.000 euros, y no más elevada en atención a los proyectos de viabilidad que el grupo había presentado para su planta leonesa.
La sanción, según comentó ayer García, «no fue ni alta ni baja, no hubo trato preferente, aunque la preocupación en estos casos es no afectar a la viabilidad del grupo».
Sin embargo, el delegado reconció que «si se demuestra ahora la presunta ilegalidad denunciada, la nueva sanción «irá al máximo» por la reincidencia.
La inmovilización de los 1.340 kilos de productos ultracongelados, listos para la distribución, se determinó tras recibir la Junta denuncia sobre supuestas irregularidades en la reelaboración de productos que habían superado su fecha de consumo preferente, a los que envasaba con una nueva fecha de caducidad.
El comité de empresa de Elmar denunció también que la pasada semana tres trailers se llevaron de la planta leonesa 91 palés con productos envasados también caducados; y mostró sus dudas de que fueran a ser destruidos. Los representantes de los trabajadores critican que se envíen a la planta leonesa productos envasados próximos a caducar, y que ante el escaso ritmo de ventas superan sus fechas de consumo en las naves de la planta de Onzonilla. Una «maniobra» más, según el comité, para cerrar la planta leonesa.