Los sindicatos proponen a Ceiss rebajar los salarios para minimizar los despidos
La entidad cierra la negociación previa sin modificar su previsión de 1.502 bajas.

Los sindicatos prevén una negociación difícil del ERE, un proceso que comienza el martes.
Caja España-Duero dio ayer por concluido, después de cuatro reuniones en las que no se ha producido ningún acercamiento, el periodo previo de conversaciones que recoge el convenio colectivo de la entidad antes de iniciar oficialmente los 30 días de consultas para negociar el expediente de regulación de empleo (ERE) con el que pretende fijar las condicines de salida de 1.052 trabajadores de los alrededor de 4.700 que tiene actualmente Banco Ceiss. Los sindicatos llevaron a la mesa una nueva propuesta, que supondría una reducción generalizada de salarios y el recorte de algunas jornadas, con el objetivo de minimizar los despidos. La entidad «agradeció» la propuesta, pero sólo manifestó «pura retórica para justificar su actitud inmovilista», según señalaron ayer fuentes sindicales.
La negociación oficial del ERE comenzará el próximo martes, día 9; y los sindicatos ya anunciaron ayer que un acuerdo en las condiciones planteadas hasta ahora «será imposible». Y lamentaron que la empresa no haya accedido a tener en cuenta propuestas de «reparto del empleo con reducción de jornadas» como se ha hecho en otras entidades obligadas a adelgazar su estructura en el proceso de saneamiento financiero.
Desacuerdo
Ayer mismo UGT, Csica y UEA enviaron una carta a la empresa mostrando su no conformidad con el cierre de la negociación previa, un documento al que no se sumó CC.OO. Los sindicatos firmantes entienden que la empresa no ha cumplido la obligación de negociar que recoge el convenio, y critican que frente a las «múltiples propuestas y alternativas formuladas» sólo se haya recibido «una negativa rotunda a negociar medidas alternativas a la extinción de los contratos laborales».
Los sindicatos llevaron ayer a la mesa una propuesta que supondrían una reducción de jornada generalizada que equivaldría a 300 empleos; una reducción de jornada del 25% que supondría otros 125 empleos; bajas incentivadas para mayores de 57 años que rondarían los 600 puestos; la jubilación parcial de otros 22 empleados y la recuperación de servicios externalizados, que recuperaría otros 75 empleos. En total, 1.122 empleos, lo que dejaría la necesidad de aplicar las bajas incentivadas a menores de 50 años a 378 personas. Con eso se completarían las 1.500 bajas previstas.