Una vinculación con la protesta minera
Un agente muestra a De Lorenzo uno de los paquetes.
El delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, se trasladó hasta el lugar en el que los especialista en desactivación trabajaban y explicó que los falsos artefactos constaban de una especie de cartuchos que contenían un material inerte, similar a la arena, pero que simulaba ser goma 2 y contaban además con cables unidos a un detonador, lo que les daba una apariencia real, según informó ayer la Agencia Efe.
El delegado del Gobierno en el Principado recordó que el 9 de julio, en pleno conflicto en el sector minero, el Servicio de Emergencias 112-Asturias recibió una llamada anónima alertando, sin concretar el lugar, de la colocación de dos artefactos en la autopista León-Campomanes y advertía de que las explosiones se iban a producir ese mismo día. Pese a la vinculación que suponen estas declaraciones, según informó la edición digital de El Comercio , el delegado reconoció que no existen pruebas, a excepción de la coincidencia temporal, que señalen a los enfrentamientos de los mineros con la Guardia Civil con la colocación de los explosivos falsos como parte de la estrategia de los trabajadores.
Las fuerzas de seguridad procedieron entonces a inspeccionar el trazado de la autopista aunque no lograron localizar explosivo alguno. El suceso quedó olvidado hasta ayer, cuando en las labores de limpieza de un túnel de drenaje se encontró lo que simulaba ser una bomba y la Guardia Civil procedía al corte de la autopista como medida de precaución.
«Publicidad»
«Los autores de esto sólo han conseguido publicidad, que sea noticia a nivel nacional. Se hará una investigación y confío, y estoy seguro, de que se dará con ellos», añadió Gabino de Lorenzo.