Provocaba los desperfectos de forma irracional y solamente por hacer daño
Fuentes de la investigación policial consultadas por este periódico desvelaron ayer que el animus operandi de la sospechosa no obedecía a ningún patrón previo establecido y significaron que la detenida será sometida previsiblemente a tests psicológicos para conocer qué trasfondo real escondían sus actos a la vista de que no se ha encontrado ninguna lógica en su actuación, después de proceder a los primeros interrogatorios.
Los investigadores sostienen que tiene que haber algún motivo no detectado de momento puesto que a media tarde de ayer ya había trascendido entre los profesionales del Hospital la identidad de la persona detenida y se sospechaba que podía enfrentarse a represalias cuando se reincorpore a su puesto de trabajo. La teoría inicial sugiere que se trató de actos espontáneos, pero queda la duda de si aparecerán nuevos detalles en los próximos interrogatorios.
Al menos 6.000 euros
La propia investigación sugiere que, en una primera estimación, los daños causados a los 30 vehículos pueden superar los 6.000 euros como poco, en un cálculo estimativo «a la baja» después de comprobar el contenido de los partes de daños que se han presentado en la Comisaría Nacional.
Además de los trabajadores pertenecientes al Complejo Asistencial Universitario, también se registraron algunos daños en vehículos de personal vinculado.
Los primeros casos se registraron al inicio del mes y continuaron dándose hasta hace pocas fechas, aunque la detención del pasado miércoles ha puesto final a este episodio y a la investigación.