Obituario. NORBERTO CABEZAS QUINTANILLA | FOTÓGRAFO DE DIARIO DE LEÓN
Adiós al fotógrafo de la lucha
Fallece en León a los 51 años de edad el veterano fotoperiodista Norberto, retratista de la realidad leonesa de los últimos tres decenios y un profesional comprometido con la justicia social y la naturaleza .
Norberto Cabezas, fotografiado en los restos del gran incendio de Castrocontrigo.
El veterano fotógrafo leonés Norberto falleció ayer en León a los 51 años de edad tras una larga enfermedad que le había apartado de su actividad profesional durante los últimos meses. Norberto Manuel Cabezas Quintanilla, nacido en la ciudad de León el 7 de diciembre de 1961, ha estado vinculado la mayor parte de su vida a Diario de León. En este periódico ha trabajado como fotógrafo para la edición impresa diaria y también como autor de diversos proyectos editoriales. El hilo de toda su trayectoria, tanto vital como profesional, ha estado conducido por un doble compromiso con la justicia social y el patrimonio natural y artístico. Estaba casado con la también fotoperiodista Ana M. Díez y era padre de dos hijos, Víctor y Héctor, el primero fallecido en el año 2004.
Norberto Cabezas vivió su infancia en el entorno de la Catedral. Siendo un chaval, y tras acabar los estudios primarios, buscó sus primeros trabajos hasta que en 1985, cuando tenía 24 años de edad, consiguió un puesto técnico en el Diario de León, cuya sede se encontraba entonces en la calle Lucas de Tuy. Pero su interés por la fotografía y una formación autodidacta pronto le sacaron a la calle con su cámara hasta convertirse en una de las firmas más curtidas de la prensa. Un potente retrato del San Sebastián de Laguna de Negrillos durante la celebración del Corpus en mayo de 1986 es una de sus primeras imágenes publicadas. A partir de entonces construyó un legado prácticamente inabarcable.
Durante sus años como fotógrafo en el Diario de León ha retratado algunos de los momentos más relevantes de la historia reciente de la provincia. Es especialmente abundante su trabajo sobre la reconversión minera, sector al que dedicó alma y talento. Es el único fotógrafo que ha acompañado a los mineros en las tres marchas que realizaron entre 1992 y 2012 y uno de los que mejor ha retratado su duelo. También es trascendente su trayectoria como fotógrafo de la naturaleza, una de sus pasiones personales. En los últimos dos años ha realizado miles de kilómetros capturando los rincones más remotos de León para elaborar los calendarios que cada año entrega Diario de León. Y en 1987 publicaba una serie de fotografías en un reportaje-denuncia sobre las Lagunas de Villafáfila que mereció el Premio Francisco Cossío, cuyo autor era el periodista aragonés Vicente Pueyo, del que ayer se cumplía el segundo aniversario de su muerte. Sus instantáneas taurinas le valieron el premio Fotografía Taurina 2010 con motivo de la Feria Taurina de San Juan y San Pedro. El archivo de Norberto también incluye un enorme legado gráfico sobre el patrimonio artístico y cultural de todo el norte del país, incluyendo el Camino de Santiago. Colaboró con la editorial Edilesa para realizar multitud de guías y libros y se consagró como uno de los paisajistas más reputados.
La noticia sobre su muerte conmocionó a la profesión. Las honras fúnebres por el fotógrafo se celebrarán hoy en un acto de despedida a las siete de la tarde en la capilla del Tanatorio de León. Su cuerpo será incinerado en la intimidad familiar.