EUROPA TUMBA LA DOCTRINA PAROT
Las otras víctimas de ‘Parot’
La anulación de la doctrina Parot pone el pie en la calle a cinco terroristas de ETA con cuatro víctimas leonesas. . La decisión de Estrasburgo también beneficia a un preso común de Mansilla condenado por delitos graves.
Los asesinos de los leoneses José Antonio Álvarez Díez, José Ignacio Calvo Guerrero y Federico Carro Giménez, así como de la descendiente de Ortero de Escarpizo y etarra arrepentida, Yoyes, quedarán en la calle en los próximos meses tras la anulación de la Doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Luxemburgo. El fallo que permitirá que tras haber cumplido entre 21 y 26 años de cárcel queden libres Ignacio Erro Zazu, Inés del Río Prada, Joseba Zugadi García, Miren Josune Onaindia Susaeta y José Antonio López Ruiz, Kubati . Cinco de los 61 miembros de ETA que podrán acogerse a la medida, que implica el análisis individualizado de cada caso.
La primera en quedar libre, tras 26 años de cárcel a pesar de haber sido condenada a 3.828 años, será Inés del Río Prada. Promotora del recurso, fue condenada como colaboradora en la vigilancia y preparación del explosivo en la matanza de 12 guardias civiles em la Plaza de la República Dominicana de Madrid, el 14 de julio de 1986, en la que falleció el leonés de la unidad de Tráfico José Ignacio Calvo Guerrero. Un joven de La Pola de Gordón de 25 años, casado y con un hijo de corta edad, que aguantó 16 días hasta que sumsumbió a las heridas ocasionadas por la explosión de un artefacto bomba al paso del autobús en el que viajaba junto con sus compañeros, que ocasionó 78 heridos más.
La misma gracia disfrutará el asesino de José Antonio Álvarez Díez. El inspector de policía loenés que, el 14 de marzo de 1986, falleció tras recibir un disparo en el corazón, tras reclamar la documentación a tres etarras que se encontraban dentro de un Citroen Visa, en el paseo de Miraconcha de San Sebastián, tras haberles observado manipular los bajos de un coche. El asesinato que Ignacio Erro Zazu saldará, si al final la revisión avanza, con 26 años cumplidos de los 947 que acumulaba.
Con menos incluso saldarán sus delitos Joseba Zugadio García y Miren Josune Onaindia Susaeta. El matrimonio participante en el asesinato del guardia civil leonés de 29 años Federico Carro Giménez, fallecido el 9 de septiembre de 1987, junto a un compañero al explotar un coche bomba accionado con un mando a distancia cuando se acercaron a inspeccionar un vehículo sospechoso. Fueron detenidos el 2 de febrero de 1992.
El último de los criminales relacionados con víctimas leonessas al que se le abrirá la puerta será José Antonio López Ruiz, asesino de su ex compañera Yoyes, cuya familia desciende de Otero de Escarpizo.
En puertas
Junto con estos etarras, la aplicación del recurso hará que un interno de la cárcel de Mansilla de las Mulas, cuya identidad no ha sido revelada, quede en libertad en un periodo de tiempo bastante inferior al que le correspondía «dependiendo siempre de la decisión que adopte el juez de vigilancia penitenciaria», revelaron a este periódico fuentes relacionadas con la institución penitenciaria.
Se trata de un «preso común» que no tiene ningún tipo de relación con los llamados delitos de sangre. Sólo ha trascendido que no está en prisión por materias relacionadas con el terrorismo y que el delito que llevó a encarcelarlo tampoco es ni un homicidio ni un asesinato. Todo apunta a que se trata de un caso de ataque contra la integridad sexual de las personas, pero ninguna de las fuentes oficiales consultadas por este periódico confirmó este extremo.
La prisión leonesa alberga actualmente a once presos acusados de pertenecer a la banda terrorista ETA, diez hombres y una mujer. De ellos, ninguno se beneficiará a corto plazo de la decisión de Estrasburgo. En la segunda fase que Interior pretende activar tras la decisión del tribunal europeo se prevé liberar al etarra José González Endemaño, también en Mansilla.