Julio Villarrubia secretario autonómico del psoe
«Aún no tenemos credibilidad para que los ciudadanos confíen en nosotros»

Julio Villarrubia, secretario autonómico del PSOE, huye de sacar a la luz las polémicas internas.
A media entrevista, pide agua. «No hace falta que paremos, soy un todoterreno», presume Julio Villarrubia (Palencia, 1957). Pero en cada pregunta hurta la respuesta, más allá del discurso oficial. No quiere decirlo, pero se arma como un candidato.
—Una nueva visita a León. Se siente casi como en casa.
—Sí.
—Como en Valladolid.
—Y Como en Palencia, en Burgos, en Salamanca. Estoy como en casa en todas las capitales y en toda la Comunidad y cada vez más cómodo.
—Se lo decía porque, al igual que en Valladolid, tiene problemas de división. Aquí Diez y Rodríguez; allí Zancada y Vadillo contra Puente e Izquierdo.
—Eso está superado. Hubo sus diferencias, se saldaron, se aclararon y ahora se está en lo que siempre hay que estar: trabajar para ayudar a resolver los problemas de la gente y en la construcción de un proyecto alternativo al PP en esta Comunidad, que creo que va siendo cada vez más urgente.
—En Valladolid han pegado un puñetazo encima de la mesa. Aquí, les dejan que se peguen entre ellos y se abre más la herida.
—A mí me gusta, y lo digo desde el principio de la entrevista, hablar de las cosas que importan a la gente, y no es de lo que más importa a la gente cómo se lleven dentro de un partido unos con otros. Hablamos de lo que quieras, pero me gustaría más hablar de lo que le interesa a la gente. Eso son pequeñas cosas de la vida cotidiana de los partidos.
—Pero esas cosas que dice que no le importan a la gente, al final les afecta si el partido esté más desunido.
—Que sí, que sí, pero creo que es más importante hablar de la reforma local, de las pensiones...
—Hay tiempo, pero primero vamos a cerrar esta parte.
—Por mí está cerrada. Los temas internos se debaten dentro. El partido está trabajando sólidamente y dando alternativas en todas las provincias. Donde hay divisiones serias y no hemos empezado por ahí, es en el PP, en el que hay confrontaciones e incluso descalificaciones entre sus altos representantes cada semana. Tampoco me interesa de eso, pero cuando hay cualquier estornudo en el PSOE parece que interesa más.
—Si estuviera aquí Mañueco le preguntaríamos por eso, no por las suyas. Por eso a usted le pregunto cómo va su relación con Óscar López, cómo lleva su bicefalia.
—Como siempre, perfectamente. Trabajando para construir una alternativa al PP. Me gustaría empezar a hablar de lo importante. A la gente no le importa como nos llevemos, somos poco importantes, lo que importa son los ciudadanos. Lo he dicho 50 veces, pero bueno, lo diré 100.
—¿Cómo ve que está trabajando el partido en León?
—Razonablemente bien. Dentro de su autonomía, intentando acertar. Siempre hay problemas y a veces hay que afrontarlos dando solución con la mejor voluntad y estilo.
—¿Cree que necesita más unidad entre Rodríguez y Diez o es normal?
—No voy a hablar de temas internos, ya lo he dicho tres veces. Me interesaría hablar de lo que importa a la gente, si no te importa. No hablamos más que de supuestos problemas. Yo no veo que haya tantos problemas. Estuve hace poco en Ponferrada también venga a preguntarme de esas cosas que parece que alguno son las únicas que les interesa. Se intenta que cuando ha habido una situación problemática se salga adelante y se piense en el futuro.
—¿No tiene vuelta al partido Folgueral?
—Dije que no volvía a hablar del tema Folgueral. No digo nada más. Es que estamos en lo mismo.
—Diga qué es lo que más les interesa a los ciudadano
—Poder vivir dignamente, que no les recorten más el estado del bienestar, los derechos y libertades, la libertad democrática, que se pueda trabajar en unas condiciones mínimamente dignas y con un salario digno, tener una educación para poder avanzar en igualdad, tener una sanidad para ser atendidos cuando uno se pone enfermo sin tener que poner parte de la pensión para pagar los fármacos, poder seguir aquí en León trabajando en la mina, que el Gobierno está empeñado en no dejarles. Estas, entre otras.
—¿Y qué puede hacer el PSOE para arreglarlas?
—Lo que estamos haciendo. No sólo una primera labor de crítica y denuncia, sino presentar alternativas en todos y cada uno de los problemas. Tenemos el problema de la minoría, por lo cual es muy difícil que podamos resolver los problemas de la gente, aunque no hayamos tenido problemas en acordar con el PP la temas puntuales si sirven para paliar, que no resolver, los efectos de los recortes.
—Uno de los pactos ha sido la ordenación territorial. ¿Cuál es su postura ahora que en Madrid acuerdan otra cosa y aquí hacen la pantalla?
—La reforma local se lleva por delante la autonomía de los ayuntamientos y entidades locales menores como prestadores de servicios en el ámbito más cercano y tienen la visión de negocio detrás. Por lo tanto, tal como está el proyecto hoy es inconstitucional, por eso lo recurriremos. Además, plantearemos también en la Comunidad un recurso de inconstitucionalidad y pediremos al PP que, en coherencia con lo acordado con nosotros, se rebele, política y jurídicamente, contra este atropello. En paralelo, tenemos una ley de ordenación del territorio. Vamos a ser leales con lo acordado, pero exigiremos el cumplimiento de lo que consideramos líneas rojos, que hay una que las resume: no vamos a ser cómplices, ni copartícipes de ningún recorte en servicios esenciales en ningún punto de la Comunidad y especialmente en el ámbito rural.
—Usted se mostró reticente con el pacto con el PP por la ordenación, a pesar de que lo firmó Óscar López.
—No tiene nada que ver. El pacto se respeta, el PSOE es un partido de palabra y lo que se pacta se cumple, no cosas distintas. Intentemos de verdad qué es lo mejor que podemos aceptar para resolver los problemas de los ciudadanos, sobre todo en el ámbito rural. No es lo mismo prestarlo en Ordoño que en un pueblecito de la provincia.
—¿Cuál cree que debe ser el papel de las diputaciones?
—Pienso, desde hace más de 25 años, que con el desarrollo del título octavo de la constitución no tienen a mi juicio ninguna razón de ser. La función principal de atención y asesoramiento a los pequeños municipios se puede cubrir perfectamente con el desarrollo de las delegaciones territoriales, que son entes que ya existen, sin necesidad de una institución que sólo reparte dinero, no recauda y que a veces se convierte en centros caciquiles y de uso poco adecuado del poder. Es mi opinión. Pero dicho eso, en la actualidad hay un debate teórico, sin acuerdo entre el PP y el PSOE ni dentro de ellos. Me parece poco práctico el debate porque no se va a llevar a cabo una medida como la desaparición. Es mi opinión, no la posición de mi partido.
—En el debate del PP que aludía antes, ¿cree que la sucesión de Herrera les debilita y da una oportunidad a ustedes?
—En Castilla y León hay una mayoría social que no tienen confianza e ilusión con el PP, que está mirando hacia algún sitio buscando una alternativa diferente. Esa alternativa necesariamente tiene que ser el PSOE pero aún hoy no hemos dado los motivos y credibilidad suficiente para que confíen en nosotros. Lo creo y es lo que intento trasladar a la organización para que apretemos en esta dirección, para que ganemos confianza a base de una oposición lo más seria posible, rigurosa y con alternativas. La credibilidad no se gana con declaraciones, sino con el ejemplo diario de lo que uno hace. Pero contesto, sí creo que es una debilidad del PP.
—Perdone si le parece odiosa la comparación, pero el discurso del hartazgo se lo escuché hace 6 años a Óscar López y no han hecho más que perder votos. ¿Cuál es el error?
—Lo que he hecho mal ya os encargáis vosotros. Lo que estamos es intentando salir de esa situación. No voy a decir, y menos en público, porque recibimos ese castigo. El electorado siempre tiene razón. Estamos en situación de recuperar la credibilidad que no se consigue en un día.
—¿Qué opina del liderazgo de López en las Cortes?
—Está haciendo una buena oposición y está cumpliendo con su función de portavoz llevando los temas que están más de actualidad e importan a los ciudadanos. Además, quiero que se sepa que lo hacemos coordinadamente. Con total tranquilidad tengo que decir que Óscar López cumple razonablemente bien, yo diría que bastante bien con su función como portavoz.
—Esa coordinación, como en el caso de la Ordenación territorial, no existió. ¿Que haya esa coordinación pasa por que López deje paso?
—La coordinación se está llevando. Es notable como cada semana presentamos los temas. Vamos en absoluta sintonía con los temas importantes.
—¿Cree que esta deriva de gestos sociales de Herrera, incluso oponiéndose a su partido, les está comiendo espacio?
—En absoluto. Los temas que puntualmente así ocurren, pequeños gestos, no tengo problema en apluadirlos. Por ejemplo en el recurso que va a interponer frente al copago de los fármacos, que me parece magnífico porque es lo que haríamos nosotros. Es un pequeño gesto. Votar en contra de todas y cada de las propuestas que ha habido, como los partidos judiciales, les sale gratis y luego a la hora de votarlo donde se decide, votan en contra. No se rebelan como inicialmente dicen que hacen. Nos siguen engañando con maquillaje y gestos. Sólo hay algunos gestos y el talante del presidente Herrera, pero las políticas y el resultado de las mismas son lamentables.
—¿Cree que existe agravio con León desde Valladolid?
—No afirmaría eso, porque si lo afirmara sería porque lo sentiría. Lo que sí aprecio es que hay ese sentimiento. Las cosas cuando se sienten siempre tienen un porqué. No querría echar leña al fuego sin datos objetivos.
—Ustedes tienen datos.
—Yo lo que sí veo es que existe un agravio hacia Castilla y León desde el Gobierno, que ha pasado ha invertir menos de la mitad que el anterior.
—No me cambie la pregunta.
—León también ha pasado a menos de la mitad del presupuesto, que si hablamos de la ejecución ya es vergonzoso. Lo que son valoraciones y sentimientos prefiero no ahondar en ello.
—Tiene los mismos datos de los presupuestos de la Comunidad, el desarrollo de cada provincia...
—No diría que hay un agravio, aunque sí hay cuatro provincias entre las que está León o la mía, Palencia, donde siguen creciendo el desempleo.
—¿Cuál ha sido el mayor error del gobierno de Herrera?
—Parece más una gestoría clientelar que un gobierno de los ciudadanos. Están muy cómodos, esto es un granero de votos, así lo piensan el partido, hagan lo que hagan van a ganar...
—Qué triste que reconozcan que haga lo que haga el PP va a ganar.
—Es lo que ellos creen.
—Es lo que demuestran elección tras elección.
—Hasta la próxima.
—Eso también lo he oído ya.
—Yo es la primera vez que lo digo. He reconocido nuestras carencias, reconozco que todavía no damos la confianza que los ciudadanos nos piden para darnos su confianza. Pero estamos empeñados en conseguirlos y, por primera vez en 27 años, estamos en condiciones de intentarlo. Tenemos argumentos, capacidad, fuerza, alternativa, programa y ganas para hacerlo.
—¿Tiene argumentos, capacidad, fuerza...?
—Mi partido, yo soy un instrumento al servicio de mi partido y de la sociedad.
—¿Tiene fuerza para abanderar ese asalto?
—Tengo la fuerza y las ganas para poner el barco en la dirección y el mejor rumbo posible para recuperar esa credibilidad. A partir de ahí me importa poco, créeme, quién sea el presidente socialista de la Comunidad.
—¿Le gustaría ser candidato?
—No lo sé todavía. Además, como no toca... Pierdes el tiempo. Cuando toque lo diré, no cometeré ese error.
—Cree que serían favorables primarias en la Comunidad.
—¿Por qué no? Todo lo que sea debate interno, que los compañeros puedan elegir, me parece una buena opción.
—En León, ¿Qué opina de José Antonio Diez?
—José Antonio es una persona capaz, trabajadora y está tirando adelante en un momento difícil, con dificultades internas. Tiene que hacer un esfuerzo, como todos, para sumar, sumar y sumar; dedicar el 99% esfuerzo a responder a lo que demanda la gente. Es muy capaz, honesto, aunque a veces es demasiado directo, vehemente, como me pasa a mí
—Por eso hace grupo usted con él y López con Rodríguez.
—Las relaciones personales cada uno tiene las suyas. En lo que se refiere al partido estamos todos en lo mismo.
—¿Y qué opina de Tino Rodríguez?
—Me parece que también esta intentando sacar adelante el partido en una situación complicada, no sin dificultades. Digo lo mismo que a José Antonio, tiene que hacer serios esfuerzos por sumar, sumar y sumar, con generosidad. También es muy impulsivo, vehemente, y entra con demasiada facilidad en público a los trapos.
—Con tantas cualidades, ¿por qué no se entienden?
—Eso hay que preguntárselo a ellos.
—Algo tendrá que decir el secretario autonómico.
—Yo lo que les digo siempre es que intenten entenderse ellos y todos, con generosidad.
—Por cerrar plazas grandes, permítame que volvamos a Ponferrada. ¿Folgueral tiene alguna posibilidad de ser el candidato del PSOE?
—Vamos a llevarnos bien.
—Es sí o no.
—Es que ya he contestado. Tú eres muy inteligente, yo no tanto, pero ya he dicho que doy por reproducidas las declaraciones que hice en Ponferrada, donde dije que no vuelvo a hablar del tema. Todo el mundo sabe lo que es posible y lo que no, ya lo he dicho públicamente. No voy a dar más titulares. Miramos al futuro, el retrovisor sólo para aprender y no repetir los mismos errores.
—Errores como el whatsapp que le manda antes de la moción para decirle: Samuel, ánimo, te apoyo, no salgamos a los medios.
—No tiene nada que ver con eso, no voy a hablar ni pío. Está todo zanjado.
—Están como quieren. No tienen ningún problema en la autonómica, ni en la provincial, Ponferrada es una balsa de aceite... Casi se lleva sólo el partido.
—No, con mucho trabajo, mucho esfuerzo y mejorando día a día.