La Junta pide un estudio jurídico para permitir la obra del Grano
La Comisión de Patrimonio aplaza otro mes más el dictamen.

La reforma de la plaza del Grano aun no tiene permiso.
Un mes más sin permiso. La obra de remodelación de la Plaza del Grano queda ahora en el tejado de la Comisión Territorial de Patrimonio, después de que desde Valladolid hayan dejado claro a la delegación de la Junta en León de que es el órgano autorizado para emitir el permiso. El juicio trasladado por el director general de Patrimonio, Enrique Saiz, en la carta de respuesta a la misiva que le envío el delegado en la provincia leonesa, Guillermo García, para interrogarle sobre si la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la iglesia afecta al resto del conjunto y deriva la decisión a la Comisión de Patrimonio Cultural, radicada en la capital castellana.
La aclaración de Valladolid hace que ahora el delegado territorial de la Junta en León haya decidido encargar un informe jurídico y técnico para saber cómo el BIC actual, o la declaración solicitada en febrero por el Ayuntamiento para toda la plaza, influye en el permiso que necesita la obra para poder ejecutarse. El trabajo que no se descarta que pueda demorar dos meses más el dictamen, con lo que el horizonte de comienzo de los trabajos queda emplazado en el mejor de los casos para junio.
El informe jurídico condicionará la labor de los expertos de la ponencia de patrimonio, que son quienes se encargan de hacer el dictamen que luego pasa a la Comisión Territorial de Patrimonio: el órgano en el que están tanto técnicos como políticos y que es el encargado del juicio final sobre el permiso, las advertencias sobre las obras o la solicitud de labores adicionales para la conservación del bien.
Los integrantes de la comisión ya han dado un primer vistazo al proyecto que el Ayuntamiento no envió hasta enero, un mes después de haber adjudicado las obras de reforma de la plaza, que por ahora se restringen a la ampliación de las aceras y el arreglo de las calvas que hay en el empedrado. Una obra polémica que provocó el enfrentamiento de vecinos entre sí y con Ecologistas en Acción por la posible afectación a la imagen tradicional de la plaza. El trabajo sobre el que Patrimonio debe pronunciarse.