La línea León-Madrid de Renfe creció un 12%
La segunda pata de la reivindicación sacará hoy a los leonses a la calle para defender la integración del ferrocarril de Renfe. El proyecto que está paralizado desde hace tres años, cuando se inauguró la estacion provisional, sin que el Ministerio de Fomento haya dado una alternativa a la planificación del PSOE, que establecía el soterranmiento de 2,6 kilómetros: desde el entorno del campo de fútbol hasta superar el paso elevado del Lidl en Trobajo del Camino. Una infraestrucrura que basaba su financiación en las plusvalías de la venta de los terrenos, pero que ahora se considera inviable por la negativa del Gobierno, que descarta invertir un duro para asumir los más de 300 millones de coste estimado.
La indefinición ha terminado por crear un conflicto con el Principado de Asturias por el funcionamiento de la estación en fondo de saco. Los cerca de 20 minutos que tardan los trenes en entrar y salir hacia atrás, hasta el enlace Sur. Una infraestructura que se proyectó como provisional —para permitir la eliminación del paso a nivel del Crucero, la prolongación de Ordoño y el soterramiento— y que hace que ahora se reclame desde el otro lado de Pajares que haya trenes a Madrid que no paren en León.
El conflicto se plantea en un contexto de crecimiento de los viajeros de larga distancia en la línea León-Madrid, frente a la bajada en regionales y media distancia en general. El trayecto que, sumados los viajes en las dos direcciones, contabiolizó el pasado año en la estación leonesa 251.906 billetes, un 12,2% más que en 2012, cuando el balance se cerró con 224.468 usuarios de trenes Alvia e Intercity. La parrilla en la que figuran 7 convoyes de ida y vuelta a diario y hasta 8 en fin de semana, lo que demuestra la demanda existente. El aumento que en Asturias llegó hasta el 25%, con 336 personas transportadas en total.